Antes que nada quiero darles la bienvenida, muchas gracias por visitarme y leer esta historia, la que tanto disfruté escribiendo.

Nada podría hacer para agradecérselo,

Pablo Sanz.


Disclaimer

Los Personajes de esta historia no me pertenecen. Son propiedad de la señora Stephenie Meyer, autora de la Saga Crepúsculo, y por lo tanto, esta novela es solamente un Fan Fiction de mi autoría, que no guarda relación alguna con ella o cualquier otra cosa referente a su persona.
Aclaro esto, para evitar malos entendidos.

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viernes, 3 de diciembre de 2010

Capítulo Veintiuno: Ocultamientos.


Este es un nuevo capítulo que compartimos juntos, de verdad espero que les guste...



"No tengas miedo." Le susurré. "Somos como una sola persona"



Los quiero,

Pabli


Ocultamientos

Bella Cullen.

La noche, de repente, se convirtió en un manto pesado, que intentaba aplastarnos y no dejaba que nos defendiéramos. Demasiado molesta. Insoportable.

Un manto que lograba sofocarme, y no me dejaba respirar.

A pesar de que no había necesitado la mínima fracción de aire hace más de siete años, sentí en ese momento que me asfixiaba, y mi cuerpo reclamaba una buena bocanada de aire puro. Pero a pesar de que intenté relajarme, y aspirar profundamente, el peso de mi pecho no se fue. Solo se tornaba más intenso a cada segundo, que tenía una duración intolerable. Mil veces más largos que la eternidad.

Edward y Alice estaban frente a nosotros, erguidos cuanto eran sus estaturas, tensos, mirando un futuro que no deberían estar viendo, porque según todas las leyes que conocíamos, era imposible.

No tenía sentido. Porque a pesar de que yo no era una lectora de mentes, y mucho menos podía ver el futuro, pude entender a la perfección su corto cruce de palabras.

La visión era de nuestra hija.

Vaya broma me había jugado el destino. Por primera vez en meses, agradecí que Renesmee se haya ido a la universidad. Porque la posible amenaza que se nos venía encima nos encontraría con ella a salvo en otro lugar.

Pero resultó que no.

Lenta, pero inexorablemente, un miedo mudo se introdujo en lo más profundo de mi alma, fusionándose a ella, y dejando un marco nulo para la esperanza. Porque a pesar de que no tenía idea de cómo venía la cosa, sabía que no era nada bueno. La respuesta estaba grabada en los semblantes de mi esposo y mi cuñada.

Mi princesa estaba en peligro.

Y de repente, la naturaleza también enmudeció, o por lo menos eso fue lo que me pareció. El viento cesó, las criaturas nocturnas desaparecieron, las olas dejaron de golpear contra la costa donde nos encontrábamos, e incluso, hasta las estrellas se apagaron en el cielo.

Aunque esa oscuridad oprimía, y sobre todo comenzó a doler en lo más profundo de mi corazón helado, no encontré en mi interior la fuerza necesaria para echar a correr, para intentar hacer algo. Revelarme con vehemencia ante lo que ocurría, porque simplemente era demasiado. Las cosas no deberían ser así, me dije a mi misma.

Sin embargo, lo eran.

El shock era demasiado fuerte. Todavía no tenía ninguna respuesta automática a lo que estaba pasando. Mis pies estaban soldados a la arena de la costa. Incluso Carlisle, que hasta donde recordaba estaba parado a mi lado, había desaparecido de mi visión periférica.

Sólo tenía ojos para imaginar lo que sea que estuviera viendo Alice. Algo malo... que probablemente hubiera preferido ignorar, pero que tenía que saber si quería evitar que pasara.

Pero cuando todavía no había pasado tres segundos desde que Edward había dicho “Juneau”, mi mente ya había logrado reaccionar en mil formas distintas.

Sopesé la posibilidad de emprender ya mismo el viaje que me llevaría hacia mi hija. Correr a lo que me permitieran mis piernas rumbo al norte inhóspito, donde mi bebé estaba intentado demostrar que se podía cuidar sola. Y donde seguramente fracasaría. Si algo se cernía sobre ella, no podría defenderse. No contaba con tanto poder, ni siquiera con la experiencia.

Y nosotros, sus padres, nos encontrábamos a cientos de kilómetros, incapaces de protegerla. Confiados en que todo marcharía bien. Que tontos que habíamos sido al creer que podría estar lejos de nosotros sin que nada malo le sucediera. Que irresponsables.

Me maldije mil veces a mi misma por semejante estupidez.

– Edward... – Susurré. Mi voz era pastosa. Como la de un fumador empedernido, y me vi incapaz de controlarla. – Dime que es lo que está pasando...

Pero todavía no estaba listo para darme una respuesta.

Al dirigir su rostro hacia Carlisle y hacía mí, me di cuenta de que todos mis temores tenían una completa justificación. No era como había sido siempre en mi fuero interno, cuando mis miedos eran infundados, más relacionados a mi pasada inseguridad o a mi aire siempre pesimista. Esta vez estaban basados en algo concreto, algo aterrador.

Y el pánico aumentó, tan violentamente que me resultó extraño no encontrarme temblando de pies a cabeza.

Las rodillas comenzaron a flaquearme, fruto del estrés al que estaba sometida. Era mil veces peor no recibir una respuesta, porque ese silencio era la muda confirmación del horror.

– Algo acecha a Renesmee... – Susurró por fin mi esposo.

Y todo el paisaje que nos envolvía se quebró. Como si la escena estuviera construida de cristal, como si nosotros también. Cada objeto que nos rodeaba era delicado en grado sumo. Todos nos hicimos pedazos al mismo tiempo, creando una sinfonía de destrucción. Hasta pude escuchar el ruido del cristal tintineando uno con el otro.

El primero en recuperar la voz fue Carlisle. Cuando por fin estuvo listo para hablar, lo hizo tranquilo, intentando no mostrar el miedo que nosotros sabíamos que tenía.

– Alice... por favor. ¿Estas segura que tu visión es acerca de Renesmee? – Preguntó mi suegro.

Ella se giró hacía él. Su semblante era tan diferente al que siempre veíamos, que el cambio resultaba drástico.

– No puedo estar segura de eso. Pero dime, Carlisle, la visión vino sola, y me mostró cosas que me pueden hacer creer que sí tienen que ver con mi sobrina. – Su voz de pájaro era ahora tan diferente. Tan fría.

– Cuéntame... ¿Qué es lo que han visto? – Insistió mi suegro.

– Una figura, tal vez una mujer... una de nosotros, corriendo por un claro nevado a gran velocidad. Entonces se tiesa para atacar y la visión desaparece. – Contestó Edward, al hundirse Alice de nuevo en el mutismo.

– Eso no es prueba suficiente para decir que Nessie esta el peligro, Edward. Ella ni siquiera debería haber tenido esa visión. Tú sabes que Alice no puede ver el fututo de tu hija. – Razonó Carlisle. Su voz tenía un deje esperanzado.

Su razonamiento era cierto. Hasta donde sabíamos, y la misma Alice nos había confirmado, ella era incapaz de ver el futuro de Renesmee. Cualquier intento de hacerlo derivaba en una negrura que llenaba toda su visión.

– Carlisle... de verdad a mí también me gustaría creer que es una equivocación... pero dime entonces cual es la respuesta a esta imagen. ¿Por qué ha venido así de la nada? – Explicó mi cuñada.

La oscuridad aumentó aun más.

Alice estaba buscando pistas con respecto al intruso... – Comenzó Edward, y se cayó repentinamente, atando cabos sueltos.

– La visión no ha venido porque sí... – susurré tan bajo que apenas pude escuchar mi propia voz.

– Claro que no. – Dijo Edward. – La persona que ha venido aquí es la que probablemente esté ahora yendo hacia Juneau. Si no es que ya esta allí. Y Alice – Se volvió hacia la hermana. – Tuviste la visión porque esa mujer estuvo aquí... la pudiste ver porque se mezcló en nuestro destino. En cuanto decidió mezclar el suyo con Renesmee, se borró de tu vista, pero su intrusión aquí te dejó el tiempo suficiente para que lo pudieras ver...

Carlisle, todavía a mi lado, asintió.

Entonces era cierto, Nessie estaba en problemas. Ahora sí no había esperanza alguna de donde agarrarse, aunque eso era algo que ya sabía.

Una ira asesina arremetió fuerte contra mi pecho. Una ira que no había sentido en más de siete años. Un calor muy diferente al que sentía cuando me alimentaba, comenzó a inundar mi cuerpo, logrando que mis músculos se tensaran y que cada una de las células de mi cuerpo quisiera defender a los que amaba... a mi niña, por sobretodo.

– Debemos ir a Juneau... Traerla de nuevo, antes de que eso que vio Alice pase... – Supliqué a Edward. Mire a mi cuñada y le pregunte – ¿Cuánto tiempo tenemos?

Ella volvió a desenfocar sus ojos ocres, en parte oscuros por la sed, y también por el pesar que tenía ahora mismo. Navegó poco más de dos segundos en futuro, y luego volvió con nosotros.

– No tenemos mucho tiempo... tal vez pase en menos de una semana. La decisión ya esta tomada, y por eso la imagen ha venido tan nítida, pero el tiempo no fue establecido. – Declaró, muy segura de su veredicto.

– Entonces todavía tenemos tiempo para interferir. – Dijo Edward, algo más aliviado.

– Creo que tendríamos que partir mañana mismo... hay muchos factores que podría interferir y cambiar la visión, o el tiempo trascurrido para que pase. – Alice se frotaba las sienes, como si tuviera un inmenso dolor de cabeza. – Pero les aviso que a partir de ahora no podré ver nada más. Esta escena ha venido a mí por lo que dijiste Edward... la espía mezcló su destino con el nuestro, pero ahora lo ha hecho con el de Renesmee, y eso si que no podré verlo... Debemos apurarnos.

Y el aire cambió sustancialmente ente nosotros.

– Creo que solo debemos ir Edward y yo... – Comencé. – No podemos llamar mucho la atención en Juneau. Si lo que sea que la esta acechando nota que estamos allí, podría acelerar sus planes.

– No pueden ir ustedes solos... – Dijo Carlisle, preocupado.

– No, yo iré con ustedes. – Afirmó Alice. – Me necesitaran, aunque no pueda ver el futuro de Renesmee, puedo ver el nuestro. Si me concentro lo suficiente para eludir los puntos ciegos que produce Nessie, sabré si alguien se percata de nuestra presencia en el norte.

– Jasper no te dejará ir sola si sabe que es peligroso. – Explicó Edward.

– Él no tiene porque enterarse de los detalles de nuestra partida... – Dijo la vampira, mirando a los ojos a su hermano.

– No, Alice. – Interferí de nuevo. – Esto es un asunto de Edward y mío, es nuestra hija la que esta en problemas, y jamás te pediríamos que te expusieras a un peligro así. – Aunque luego rectifiqué – No si existe otra manera de solucionar las cosas.

– Te equivocas si crees que me voy a quedar aquí muriendo de preocupación, sin saber si volverán o no. Y te recuerdo que esa niña es también mi sobrina, aparte de tu hija... – Me contestó, un tanto alterada.

Entendí en ese momento, que no era la única que estaba muriendo de preocupación.

Los cuatro, de pie en esa playa desierta, estábamos al límite de la locura por saber si Renesmee se encontraba bien.

– Escúchenme bien... esto no será fácil. Si no queremos llamar la atención, será mejor que solo vayamos nosotros tres. – Comenzó Edward, al que podía ver como refinaba el plan que ya había comenzado a tranzar en su mente. – Pero probablemente ninguno se querrá quedar atrás, en especial Jasper y Rosalie.

Claro, en cuanto Rose supiera que Renesmee corría peligro, seguramente se dispondría a salir corriendo lo más pronto posible. Ambas lo haríamos, juntas, si fuera necesario.

Rose, que amaba tanto a mi hija como si fuera de ella. A quien consentía, y por quien había cambiado tanto.

¿Cómo impedir que Rosalie me ayudara, si seguramente estaría igual de angustiada que yo...?

– Pero no es eso lo que queremos – Prosiguió mi esposo. – Lo que quiero decir... es que de debemos mentirles a todos. – Miró a su padre. – Carlisle, tú te quedarás aquí. Si vemos que la situación se sale de las manos, recién ahí pediremos la ayuda de ustedes. Igualmente podremos contar con Tanya y los demás, no están muy lejos de Juneau.

Mi suegro asistió, conciente de que esta era la mejor forma de rescatar a nuestra hija, sin poner en riesgo a toda la familia.

– Alice... – Comencé. – Sí estas decidida a engañar a Jasper, tiene que ser algo realmente bueno. Debes convencerle que no estaremos en peligro en ningún momento, y que la traeremos tan pronto nos sea posible.

– No te preocupes, Bella. Se como hacerlo.

Y entonces pensé en Jacob, que se encontraba del otro lado de la costa. ¿Qué le diríamos a él? Si nos acompañaba, sería un refuerzo, pero interferiría en las visiones de Alice, un gusto que no podíamos darnos.

Como si me estuviera leyendo mi mente, Edward comenzó a hablar.

– Jacob tampoco debe saber nada. – Me miró a los ojos. – No es seguro que nos acompañe. Debemos ir la menos cantidad de nosotros posible.

– Sí – Asentí. – Yo me encargaré de eso, Edward.

A pesar de todo, sentí que estaba traicionando a mi mejor amigo. A él, que lo había dado todo por mí, mil veces, y que me había cuidado cuando estaba indefensa. No solo era mi hija para él. Ella era la razón de su existencia, el único pilar que le permitía seguir vivo. La cura para todo el daño que le causé en es pasado.

¿Cómo podía ahora dejarlo al margen de esto, si mi felicidad y la suya dependían de la misma persona?

Yo corría a salvarla, y él haría lo mismo si lo supiera, pero no podía formar parte de esto. Eso sería comprometer más aún la seguridad de Renesmee, y no podíamos permitir que eso pasara.

– En cuanto lleguemos a casa, llamaré al aeropuerto. – Dijo Carlisle. – Hijo, por favor, si las cosas se complican, deben comunicarse con nosotros. Ahora no estoy del todo seguro que vayan ustedes solo. – Observaba a Edward como si fuera la última vez que lo vería en su vida. Eso logró aumentar mi ya enorme temor de que no teníamos oportunidad alguna. – Sé que ustedes son muy poderosos, y que es poco probable que los encuentren con la guardia baja, pero no sabemos con que se van a encontrar en Juneau.

– No tenemos tiempo para averiguaciones, padre. – Contestó Edward. – Renesmee esta en peligro.

Mi esposo tomó fuerte mi mano, afianzando la idea de que solo nosotros podíamos detener lo que sea que estuviera por pasar.

– Jasper no objetará nada, pero Rosalie desconfiará... – Anunció Alice. – No podremos engañarla.

– Entonces tendrá que quedarse aquí, a pesar de que comprenda la magnitud del asunto. – Dije.

A pesar de que nos encontrábamos refinando el plan, en ese momento, cada segundo que pasaba me parecía un desperdicio valioso de nuestro limitado tiempo.

– Entonces no olviden... – Repitió Edward. – Les diremos que no pudimos seguir el rastro, pero que solo por precaución traeremos al Renesmee a casa. – Todos asentimos. – No la llamaremos a ella tampoco. Si la están acechando muy de cerca, es probable que esa persona se entere de nuestro plan. Llegaremos a Juneau y volveremos en el primer vuelo que podamos tomar ¿Entendido?

Y sin decir más, nos sumergimos de nuevo en el agua fría. Esta vez, sentí que el frío se hundía dentro de mis huesos inmortales. Algo imposible, ya que mi temperatura era más templada que la del mar. Era todo psicológico.

No demoramos más de unos minutos llegar al otro lado. Y en efecto, Jacob nos estaba esperando. Tan silencioso y al acecho, tal cual lo habíamos dejado no tenía idea cuanto tiempo antes.

No podría llegar a decir si se percató de nuestros semblantes azotados por el pánico, porque intenté disimular lo más que pude. Aunque claro, yo no era buena con esas cosas, y seguramente Carlisle, Edward y Alice pudieron hacerlo mejor.

Ya era muy tarde. La oscuridad dominaba por completo el cielo, y la luna no había salido, porque los nubarrones eran inmensos.

Bajo esa oscuridad, en la que a pesar de todo me resultaba muy fácil ver, Jacob tomó su forma de hombre. Lo hizo detrás de unos arbustos, que siendo lobo no lo llegaban a cubrir por completo, pero en el proceso de su transformación a humano, lo fueron ocultando.

Salió de detrás de ellos, vistiendo como siempre, su solitario pantalón corto.

– ¿Qué es lo que ha pasado? –Preguntó. No sabría decir exactamente a quien. Mi mente estaba demasiado embotada como para percibir esas cosas.

Edward fue el que contestó.

– No hemos encontrado nada. El rastro se pierde en dirección al norte. No creo que sea más que el paso de un nómada, Jake. – Hablaba con tanta tranquilidad y certeza, que de no ser que sabía la verdad de las cosas, seguramente le hubiera creído. – Además, Alice generalmente tiene visiones cuando los nómadas se acercan, y esta vez no ha visto nada. De verdad creo que no hay nada de que preocuparse.

Jacob frunció los labios. Al parecer no esperaba recibir esa respuesta. Sin embargo, tras sopesarlo un segundo, relajó el gesto.

– Me parece bien. Aunque claro, con los chicos ya nos habíamos ilusionado ante la posibilidad de matar una sanguijuela.

Suspiré pesadamente. Jacob nunca iba a cambiar.

– Lo siento, Jake. Pero esta vez no será necesario. – Edward sonrió. No sabía como era capaz de hacerlo. Me costaría años ser tan buena fingiendo como él. Conociéndolo como lo conocía, sabía que se estaba derrumbando de miedo por dentro. – Aunque iremos por Nessie, solo por las dudas.

Jacob cambió el gesto. Por un momento, pensé que no habíamos logrado engañarlo. Y que en tan solo una cuestión de segundos, se daría cuenta de que era todo una farsa, que en realidad Renesmee estaba el peligro, y que bajo ningún concepto él se iba a quedar atrás.

Pero su reacción fue diferente a mis conjeturas. Se mostró muy relajado y asistió una vez.

– Me parece bien traerla de nuevo. Voy con ustedes. – Dijo, tal convencido, que el temor volvió a invadirme.

Edward titubeó lo justo y preciso.

– De verdad no creo que sea necesario. Solo estaremos en Juneau el tiempo suficiente para explicarle como vienen las cosas y para cerrar el departamento. – Explicó. – Probablemente estaremos de vuelta en una semana. Quizás tu quieras emplear ese tiempo para preparar la bienvenida.

Mi esposo terminó su frase con una nueva sonrisa. Como invitando a Jacob a aceptar su alternativa.

Este dudó unos cuantos segundos, pero encontró lógica en la recomendación de Edward, por lo que contestó:

– Me parece bien. Me quedaré aquí, y arreglaré todo para su regreso. – Y también sonrió.

Experimenté un retortijón violento en mi estomago helado. La culpa se estaba haciendo presente.

Miré para otro lado, para que mis ojos no se convirtieran en los delatores de la fachada que acababa de crear mi esposo.

– ¿Cuándo partirán? – Continuó mi mejor amigo.

– Mañana mismo. – Contestó Alice. – Es mejor que lo hagamos lo antes posible, porque cuanto más rápido esté con nosotros, más fácil será reacostumbrarme a los puntos ciegos que ella y tú crean en mis visiones.

Si mi corazón latiera, en ese momento seguramente estaría pasado de revoluciones. Jacob no era ningún tonto, y la verdad es que me costaba mucho trabajo creer que lo estábamos engañando.

Era tarde, seguramente más de las diez de la noche.

– Deberíamos regresar a la casa, seguramente Esme y los demás están preocupados. – Dijo Carlisle.

– Sí, lo mejor será que regresemos. – Dije. Intentando no mirar a Jacob.

El hombre lobo asistió por ultima vez, y giró la mirada hacía mí.

– Mañana estaré en tu casa, Bella. Para despedirme, tú sabes. – Dijo.

Con todas mis fuerzas, intenté sonreír.

– Te espero, Jake. No creo que consigamos vuelo para la mañana, así que pasa. De verdad, no hay nada de que preocuparse.

Luego corrió hacia los matorrales nuevamente, y antes de que pudiéramos darnos cuenta, ya se encontraba corriendo en cuatro patas de nuevo, camino a La Push.

En cuanto el hombre lobo no era más que un punto intermitente en el horizonte, reemprendimos la vuelta.

Al cruzar el umbral, todos estaban esperando por nosotros, en especial Esme y Rosalie, que estaban cruzadas de brazos, visiblemente preocupadas por nuestra tardanza.

– ¿Qué es lo que ha pasado? – Exigió mi rubia cuñada, sin esperar que iniciemos nuestra coartada para marcharnos.

– La pista se pierde luego de cruzar hacia la otra costa. Es una mujer, he tenido una visión. Una nómada, que ha sentido todos nuestros efluvios y se pregunta porque estamos todos juntos. – Exhibió Alice rápidamente.

– ¿Existe algún peligro? – La interrogó Jasper, incluso antes de que su compañera terminada de hablar.

– No prevemos ninguna complicación, pero será mejor que estemos todos unidos, por lo que iremos a buscar a Renesmee. – Confirmó Edward. Seguramente leyó una pregunta en la mente de Jasper, porque dijo: – Es solo una precaución. El rastro va camino al norte, pero eso no es señal de nada. Nessie tendrá que entender la situación.

Jasper no era como Jacob. Era de esperar que desconfiara.

Pero Alice había predicho que la única que nos causaría problemas era Rosalie, y no el vampiro con cabellos del color de la miel.

Antes de dar tiempo a la reacción de nadie, Alice habló.

– Edward, Bella y yo iremos a buscar a Renesmee. La traeremos ni bien consigamos un vuelo de regreso, y no antes de ponerla al tanto de todo y de cerrar su apartamento. – Explicó pausadamente con su vocecilla de pájaro.

Jasper la observó detenidamente.

Casi era palpable el análisis que estaba realizando de la situación. Estaba evaluando las posibilidades de que fuera peligrosa la realización de ese viaje.

Me sentí mucho más culpable que al mentirle a Jake.

Edward y yo no teníamos derecho a separar a Alice y a Jasper.

Lo peor de todo es que ni siquiera era capaz de alimentar mis propias esperanzas. El miedo solo dejaba la fuerza suficiente para pasar ese momento. Que con cada segundo se estaba desdibujando en los contornos. Si no supiera que mi cuerpo inmortal era incapaz de hacer eso, creería que estaba apunto de desmayarme.

– No veo ningún problema para este viaje. – Acotó por ultimo mi pequeña cuñada. Al hacerlo, llevó sus delicadas manos a su cabeza, como hacía cuando intentaba ver una visión del futuro.

Pero yo sabía que si estaba viendo algo, no sería nada bueno.

Aunque su semblante se mantuvo relajado en todo momento.

Tuve miedo de que, conociéndome todos los otros miembros de la familia, se empecinaran en acosarme a mí, sabedores de que era tan mala mentirosa como Emmett lo era para las sutilezas.

Carlisle, de pie en la estancia, no emitía ningún comentario. No podía hacer otra cosa más que imitarlo, sabedora de que si habría la boca, todos nuestro esfuerzos serían en vano. Dejé que Alice y Edward se encargaran de todo el asunto, despejándonos el camino con unas cuantas mentiras.

Era obvio que Carlisle estaba molesto por tener que mentirles a todos los demás, pero no podía negar que esa era la única salida posible. Aunque había quedado claro que dejar partir a Edward le dolía prácticamente lo mismo que si fuera entregar a Esme a los Vulturis.

A medida que fue haciéndose más de tarde, el plan de mi esposo y mi cuñada parecía perfeccionarse con cada minuto que pasaba.

Emmett no se inmutó en ningún momento y Esme, tan propensa a conservar siempre la fe, se relajó inmediatamente Edward aseguró que todo estaba bien, tanto era lo que confiaba en él.

Jasper se retiró un momento con Alice, en el cual, la pequeña vampiresa pareció haberlo convencido. Me hubiera gustado saber que fue lo que le dijo, porque el semblante de mi cuñado cambió para mejor en esos minutos que estuvieron lejos de nosotros.

Solo había una pieza que se estaba oponiendo a encajar.

Rosalie.

No había parado de mirarme durante toda la noche. Sus ojos, tan oscuro como lo estaban los míos, lograban demostrarme que de verdad ella no caía en nuestro juego. Sin embargo, en ningún momento dijo nada. Solo se dedicaba a seguirme con la mirada en cada paso minúsculo que daba por la estancia.

Durante el resto de la noche, cuando nos hallábamos solos, me fue imposible relajarme. Por primera vez en siete años y medio, me encontré incapaz de rendirme ante el fuego de pasión que representaba el cuerpo de Edward. No hicimos el amor. Estábamos los dos demasiado preocupados como para hacerlo.

– Tengo miedo. – Le dije, con los ojos irritados ante la incapacidad que tenía de llorar.

– No hay nada de que preocuparse. – Me tranquilizó. Pero tanto él como yo sabíamos que no era cierto. No hubiéramos montado tal puesta en escena si las cosas de verdad estaban tan bien.

Pero mi miedo no tenía nada que ver con mi propia supervivencia. Para nada.

Solo tenía miedo de que le ocurriera algo a ese ser tan perfecto que era mi hija, tan dulce, tan inocente.

Estuvimos abrazados hasta que el sol salió. No pude evitar pensar que estábamos perdiendo un tiempo realmente valioso, y que cuando llegáramos ya sería demasiado tarde, pero como me dijo Alice una vez, se viaja más rápido en avión que corriendo. Ambos estábamos tendidos en nuestra cama, y a pesar de que no sacamos la vista el uno del otro, sabía que nuestras mentes no estaban presentes en esa habitación.

Ni bien fue posible, mi marido se puso a realizar las reservas necesarias para nuestro viaje. Solo hizo un par de llamadas, y todo terminó listo.

– De acuerdo, por favor, anótenos en el vuelo que salga más pronto posible. – Decía, con un tono completamente persuasivo.

Del otro lado, se oía la voz interpersonal de la empleada de la compañía aérea que le contestaba rápidamente.

– Señor Smith, el vuelo más próximo al destino deseado sale a hoy a las nueve y media de la mañana.

– Sí, de acuerdo. Me parece bien. Le paso el número de mi tarjeta de crédito... – Finalizó Edward y luego cortó.

Perfecto, todavía no eran ni las seis. Teníamos tiempo de sobra para prepararnos, y llegar a Juneau acerca del medio día.

Edward reservó los pasajes, y de inmediato preparamos algo de equipaje. No teníamos planeado llevar demasiadas cosas, más que una muda de ropa y dinero y los documentos necesarios para movernos por Alaska.

En eso estaba, en medio de la preparación de todo eso, cuando alguien tocó a la puerta de mi dormitorio.

– Adelante. – Dije, un poco extrañada. Generalmente nadie aparte de Edward, Renesmee o yo entrábamos allí.

Rosalie cruzó la puerta con esa belleza tan propia de ella, adelantándose llena de gracia hacia la parte de la habitación donde me encontraba realizando mi tarea. Se detuvo, y me observó una mínima fracción de segundo. Desde luego, su belleza era algo a lo que una nunca termina de acostumbrarse. Al igual que la noche anterior, sus ojos seguían de un negro tan profundo como el carbón, en completo contraste con su piel de mármol y su pálido cabello rubio.

Me quedé pasmada una mínima fracción de segundo, antes de recobrar la compostura.

– Iré de caza. – Anunció. – ¿Quieres venir conmigo? Emmett fue ayer y yo no tenía ganas en ese momento, pero no quiero ir sola ahora.

Suspiré profundamente.

Claro que era una trampa.

Pero negarme solo serviría para alimentar más sus sospechas. Sopesé durante un segundo rendirme, y directamente dedicarme a soltarle como era todo, pero luego me di cuenta de que ese no era el mejor camino.

– Sí me esperas un segundo, termino con esto, y luego partiremos.

Para coronar mi mala suerte, Edward no estaba en la casa. Había salido a terminar sus propios asuntos para irnos.

Maldije a Alice en mi fuero interno por no avisarme exactamente el momento en el que me confrontaría. Y la verdad era obvio que lo hiciera conmigo.

En esos años, habíamos desarrollado una amistad, que si bien no se comparaba bajo ningún concepto con la que tenía con Alice, era muy cercana. Lo más cercano que se podía estar a una persona como Rosalie. Ella y Edward tenía caracteres demasiado diferente como para llevarse bien, y sus conversaciones acaloradas terminaban generalmente en una discusión, que solo lograba que no se dirigieran la palabra por varios días, para luego reconciliarse, ante la insistencia de mi dulce suegra.

Cuando ya no pude posponer más el momento de partir, me deslicé a su lado, y ambas bajamos la escalera hasta la parte de atrás de la casa.

Pude sentir como mi escultural cuñada me clavaba la vista en la espalda, y como de un momento a otro, comenzaría a hablar de que sabía la verdad acerca de todo lo que estaba pasando.

Nunca había cazado con Rosalie, por lo que no tenía idea cual era su táctica, y mucho menos que tipo de animales prefería, aunque en aquel momento eso debería haberme importado muy poco.

Alice no dijo nada al vernos pasar la puerta trasera, y lo único que pude hacer es dedicarle mi mejor cara de odio. Ella por su parte, movió sus labios, gesticulando una patético “Lo siento”.

– ¿Te parece bien que vayamos hacia el sudeste? – Dijo, sacándome de mi ensimismamiento. – Hoy no tengo ganas de cazar ciervos. Quizás hallemos un puma o algo mas entretenido.

Asentí sin decir una sola palabra, y corrimos a toda velocidad entre la vegetación, que no perdía los contornos ante lo rápido de nuestra carrera.

Tal vez se debía al estrés por lo delicada de la situación de mi hija, o a la ansiedad de estar con Rosalie en un momento como ese, pero lo cierto es que, a pesar de saber que era necesario alimentarme, no estaba para nada con ánimos de hacerlo.

En ningún momento me pude dejar dominar por mi instinto de caza. Pero intenté, por lo menos, enfocarme en la necesidad de saciar mi sed.

Rosalie se adelantó, más que seguro envuelta por ese efluvio animal que se encontraba adelante nuestro. Mi cuñada se había salido con la suya, había encontrado el puma que deseaba cazar.

Se acercó lentamente, como si estuviera dando un paseo por el bosque a la luz de la mañana nublada que se cernía sobre las montañas. Incluso el puma era capaz de apreciar la belleza inhumana de mi acompañante, y eso quedaba demostrado en la forma en la que el animal enfocó sus enormes ojos castaños en la figura esbelta de la vampiresa rubia. Se agazapó, pero era en vano, pues no tenía la mínima posibilidad ante nosotras. Arañó el aire, en un débil intentó de dejar en claro que ese era su territorio.

Estaba asustado, y sabía que iba a morir.

Ella se adelantó solo un paso más, antes de saltar sobriamente sobre su presa, y colocar sus labios sobre el punto palpitante de su cuello.

Me adelanté, dejándola sola un momento mientras finalizaba su caza. Cerré los ojos y busqué una presa fácil y rápida, que me alimentara y me permitiera volver a casa, antes de que a Rosalie se le diera el momento justo para confrontarme.

Apenas un kilómetro más al sur, pude encontrar lo que estaba buscando. Un grupo pequeño de ciervos estaban marchando por el bosque.

No les di tiempo a nada. Corrí a lo máximo de lo que era capaz, y tomé el más grande que había entre ellos. Los demás, asustados por lo que acababa de ocurrir, se dispersaron, y comenzaron a huir cada uno para un lado distinto, más predispuestos a salvarse a ellos mismo, que a permanecer unidos.

Bebí del animal hasta que sentí que ya no podía más. Era una presa grande, y por lo tanto llena de sangre, que me permitió atenuar el ardor que consumía mi reseca garganta.

Cuando levanté la vista, Rosalie ya se encontraba cerca. Apoyada con toda su divinidad sobre una roca enorme y plana. Al verla a los ojos de nuevo, el dorado refulgente predominaba sobre todos los demás planos agraciados de su rostro, combinando muy bien con la tonalidad de su magnifica cabellera.

– Creo que tú y yo tenemos que hablar... – Dijo, y frunció los labios levemente.

Caminó un poco más hacia mí, y quedamos las dos erguidas, una en frente de la otra, separadas por poco menos de un metro.

Suspiré, justo lo que me esperaba.

– ¿De verdad quieres saber como son las cosas? – Pregunté, ya que no tenía caso andar con rodeas.

– Prefiero la verdad antes de engañarme a mi misma. – Respondió, visiblemente enojada.

– La verdad, Rose, es que la situación en más delicada de lo que admitimos. Algo está acechando a Renesmee, y debemos ir a buscarla antes de que la visión que tuvo Alice se vuelva realidad... – Dije rápidamente, y las palabras me sonaron como si estuviera vomitando acido.

– No debieron engañarnos, podríamos ser de ayuda. – Explicó.

– Las cosas solo se pondrán peor si vamos todos. Edward y yo queríamos ir solos, pero Alice dice que la necesitaremos, pues ella podrá ver si algo pasa a través de los puntos ciegos.

– Yo quiero ir, Renesmee es como mi hija, creí que tú mas que nadie lo entendería... – Desvió la mirada hacia el prado, evitando mirarme.

Me acerqué, y tomé su mano. Fue una buena señal que no lo impidiera.

– Escúchame, Rose. Entiendo como te sientes, pero las cosas no pueden empeorar, ni nosotros arriesgarnos a que lo hagan. – Hablé despacio, procurando no hacer que se moleste. – Sé que quieres a Nessie como si tú misma la hubieras dado a luz, y eso es algo que agradezco enormemente, porque tú fuiste la que me apoyó, cuidó y veló por mí mientras ella estaba en mi vientre.

– Entonces, ¿Por qué no permites que vaya con ustedes? – Preguntó.

– Porque si vamos todos, eso podría alertar a cualquiera que estuviera vigilándola. Debemos llamar lo menos posible la atención.

Lentamente, fui viendo como la lógica ganaba a su enojo.

– Eres una de las primeras personas a las que le confiaría a mi hija, Rosalie. – Le dije, esperando que con eso me entendiera. – Pero esta vez no puedo pedirte que me acompañes y te arrojes a lo desconocido.

Volvió la mirada hacía mí, y pude ver el miedo que dilataba sus pupilas doradas. Por un segundo, su rostro, tan diferente y tan parecido al mío al mismo tiempo, me resultaron exactamente iguales.

Ambos eran el reflejo del abatimiento.

– Solo tráela de vuelta. – Susurró. Y para mi total sorpresa, se acercó y me abrazó. – No dejes que nada malo le pase a Renesmee.

El gesto me agarró con la guardia baja, era algo que nunca hubiera esperado de Rosalie.

– Eso es lo que haremos, Rose. – Y levanté mi mano para acariciarle la cabeza.

No estuvimos mucho más tiempo en el bosque. Luego de un momento, decidimos volver, corriendo a la misma velocidad a la que habíamos llegado.

– ¿Le has dicho a alguien lo que sabes? – Le pregunté luego de un rato.

Rosalie puso los ojos en blanco.

– No, Bella. Ni siquiera a Emmett. No lo haré si eso es lo que quieren. Pero tienes que prometerme que si las cosas se les salen de las manos, nos avisaran. – Dijo.

– Eso es lo que tenemos planeado hacer. Pero Alice ha sido bastante clara. Si hacemos las cosas rápido, todo saldrá bien.

Al llegar a casa, vi que mi marido ya había terminado con nuestro pequeño equipaje. Tenía los ojos dorados, el también había ido de caza.

No se sorprendió en lo más mínimo al verme entrar con Rosalie, al parecer Alice ya le había explicado todo, o simplemente lo había visto en su mente.

– Jacob está por llegar. – Anunció, luego de acercarse y besarme.

Asentí, y también me preparé mentalmente una vez más para realizar mi farsa.

Había que ver lo mucho que habían cambiado las cosas.

Ayer por la mañana estábamos todos sentados en el sofá de la estancia, buscando algo que hacer, extrañando a Renesmee y disfrutando la tranquilidad con la que transcurrían los días.

Hoy, menos de veinticuatro horas después, teníamos que volar a Juneau a toda carrera, poner a salvo a nuestra hija y, para colmo, hacerlo sin que sospeche de ello la mitad de nuestra familia y el pobre Jacob.

No habían pasado ni dos minutos, cuando el automóvil de mi amigo se escuchó transitar por el camino de tierra de la mansión Cullen.

Salí al porche a recibirlo, intentado llevar en mi rostro una sonrisa, que seguramente se parecía más a un dolor de muelas. Sin embargo, en no notó nada.

Estaba tan feliz por el hecho de que Renesmee iba a volver, que se había vuelto inmune a las malas percepciones, y ese era el motivo por el que no reparaba en nuestras expresiones.

Eso me hizo sentir más culpable. Genial.

El hombre lobo nos vio completamente preparados, y sonrió aún más.

– Hola, Bella. Menos mal que llegué a tiempo. – Dijo.

– No te preocupes, igualmente no nos íbamos a ir sin despedirnos. – Le expliqué.

Esta bien, no hay problema. – Suspiró.

– ¿Qué tienes preparado para cuando vuelva Nessie? – Le pregunté, en un afán de mantener un poco la conversación, sin que note que en realidad no quería hablar.

– Todavía nada. Pero ya se me ocurrirá algo para recibirla como Dios manda. – Contestó muy alegre.

– Estoy segura de eso.

Jacob no se demoró demasiado en la casa. Solo el tiempo suficiente para despedirse.

Antes de las ocho de la mañana, el auto ya estaba listo, con nuestros bolsos de mano cargados, y los pasaportes y documentos, que rezaban nuestros nombres, pero apellidos diferentes.

La despedida con el resto de nuestra familia no fue muy emotiva, al fin y al cabo, no tenían idea de que nuestra ausencia se podía prolongar por tiempo indeterminado.

Mi corazón de madre me decía que Renesmee estaba bien, por ahora. Era un presentimiento fuerte y persistente, pero que estaba rodeado por esa premonición desgraciada que Alice había anunciado.

– Adiós a todos. –Dije, antes de subir al auto, en el garaje de la casa.

Rosalie, la única que estaba enterada del plan, aparte de Carlisle, me dedicó una última mirada suplicante.

Alice y Edward se despidieron con la misma candencia que yo. Ocultando en sus rostros la incertidumbre de saber cuando volveríamos a verlos.

El Volvo se puso en marcha inmediatamente mi esposo giró la llave en el contacto. Una última mueca de despedida fue lo que vi de mis seres queridos, antes de que la curva en el camino de tierra girara y ocultara la casa en la que había pasado los mejores siete años de mi existencia.

La carretera estaba inhóspita. Era un día de semana, y el tráfico entre Forks y Seattle no era muy recurrido. También era temprano, el verdadero movimiento no empezaba hasta no llegar el mediodía.

Edward pudo acelerar todo lo que quiso en ese desierto, mientras las finas gotas de lluvia golpeaban contra el parabrisas. Los primeros minutos de nuestro viaje fueron silenciosos, en donde la tensión ocasionada por las despedidas volvía al ambiente tan rígido que se hubiera podido cortar a punta de cuchillo.

Estaba al lado de Edward, sentada en el asiento del acompañante, mientras que mi cuñada estaba atrás, observando el paisaje que dejábamos a nuestras espaldas a una velocidad impresionante.

– Alice – Dijo mi esposo finalmente. – ¿Puedes ver algo más?

Edward se refería a la atacante, y Alice la entendió, por lo que respondió pausadamente. No sin antes observar el futuro.

– Todavía no. Pero llegaremos a Juneau sin ningún inconveniente. – Repasó con sus dorados ojos el horizonte que estaba contemplando en su mente. – Nos veo caminar por un patio enorme, lleno de humanos. Estoy segura de que es la universidad de Alaska.

– ¿Ves a Renesmee? – Pregunté.

– Sabes que no puedo hacerlo, Bella. – Dijo ella, frotándose las sienes. Otra vez tenía dolor de cabeza. – Pero la visión termina allí. Seguramente se encuentra en ese lugar.

– Perfecto. – Dijo Edward. – Eso quiere decir que llegaremos con tiempo a Juneau.

Me relajé un poco. No tenía más remedio que confiar en las visiones de Alice.

Dejamos el auto en el aeropuerto. Como siempre, Seattle estaba rodeado de unos nubarrones enormes e inconstantes, pero que lograban camuflarnos entre los humanos. Por las dudas, vestíamos largos impermeables que nos cubrían casi por completo.

Llegamos con un poco más de media hora de anticipación, y cuando presentamos los boletos y abordamos el avión, aun tenía al poco de miedo.

¿A dónde no teníamos que dirigir primero?

Seguramente al departamento. Aunque conociendo los horarios de mi hija, sería más seguro que fuéramos directamente a la universidad.

Eso era una desventaja, porque ninguno de nosotros había estado antes allí, y se nos dificultaría buscarla entre todos esos humanos.

Pero la visión de Alice otra vez fue a mi encuentro. Ella había visto que la encontraríamos en un patio enorme.

¿Cuál era la mejor forma de decirle que era lo que estaba pasando?

No quería asustarla, y seguramente Edward y mi cuñada tampoco. Pero no contábamos con tiempo para ser sutiles.

Mi esposo, sentado a mi lado, tomó mi mano, y la apretó fuertemente, mirándome solo una vez, con sus ojos dorados desbordados por la preocupación. Asentimos el uno al otro, en un intento de darnos coraje mutuamente.

En ese momento, el piloto anunció que el aeroplano ya estaba por despegar, y solo pude pensar en algo.

“Resiste, Renesmee. Mamá y papá están yendo por ti.”

60 comentarios:

Meel dijo...

OMG, ya me pongo a leer *--* qeria ser primera xD estuve esperando desde temprano el capitulo :P jaja seguro me encantara :D luego te dejo el comentario :B

Janeth dijo...

LISTOOOOOOOOO YA LO LEIIIIIIIIII........!!!!!!!!!esta excelente pero necesito seguir leyendo pronto.....que sufrimiento jajajaja....!!!!no veo la hora del encuentro de renesmee y sus amigos con los cullen...que pasara...???

Elmi dijo...

Bueno pues...
Creo que fue un capitulo demasiado simple; personalmente no creo que los vampiros (sobre todo Rosalie) sean tan faciles de convencer, considero que son se los que tienen emociones demasiado fuertes para controlarlos tan facil...
Por otro lado te felicito por tu increible capacidad de redacción...
Espero el siguiente

Anónimo dijo...

por fin falta poco para que se encuentren pronto por favor!!!

Anónimo dijo...

mee encantooo estuboo muy emocionante lo unico es que creeo que los demas fueron muy faciles de convencer perooo ya se encontraraan me imaginoo cuando lleguen y vean a nessie con sus amigos quedaran en shoht

Alecsia Cullen dijo...

Qué quieres que te diga? ME GUSTO!!!!
Definitivamente tienes conexión con Bella, el capi estaba mucho más logrado en el aspecto emocional. Super bueno.
Sobre lo de convencer a Rosalie mmmh, yo te apoyo, ella está cambiada y ante una visión de Alice, no es mucho lo que Rose pueda objetar...así que me parece que está bien.
Más comentarios por interno... jejeje.
Y... realmente esperaré al próximo viernes con ansias, á ver cuál es la reacción de Raph y Mallene al ver a los tres Cullen más geniales... podria haber ido Jake solo por molestar a Raph...jajaja... tu sabes que soy mala.
Un beso y felicitaciones.

Anónimo dijo...

exelente capitulo, soy una fiel lectora junto con otras amigas delcole, y esta semana tendremosmucho que comentar. El pitulo esta super bien redactado, una se mete demaciado con el personake, y me parece que con las emociones lo hiciste muy bien.
Espero con ansias en otro capi

Anónimo dijo...

Este Capitulo Estubo Un poco Aburrido Pero Estoy Segura El Proximo Sera Muchisimo mejor

Mickytaa dijo...

El capitulo estuvo muy bien, pero creo que hay algo que se te pasó por alto.
Jasper.
El siente las emociones de los demas y si son demasiado fuertes, sale de control y hace que tambien lo sientan los otros. ¿Él no sintió el nerviosismo de Bella? Es algo entendible que durante tantos años, Edward, Carslile y Alice hayan aprendido a controlarse, pero en todo momento Bella dice que esta controlando la apariecia, lejos de lograrlo con sus sentimientos, entonces....
y otra cosa, los vampiros tienen super oido, aunque no quisieran, escuchan lo que se habla en toda la casa y lo que hacen tambien.
¿Al resto de los Cullen, sacando a Rose que si se dió cuenta, no les parecio raro que fuera la primer noche desde que Ed y Bells se mudaron con ellos que no demostraban fisicamente su amor? ¿y tampoco les pareció raro que ella le diga que estaba nerviosa?

Pequeños tornillos sin enroscar :/
Pero a pesar de eso me gusto mas este cap, pero te pediria que mantengas los narradores, no me gusta demasiado esto de que a cada rato cambien.

tanya dijo...

waaaaaaaa lo ameeee eta demasiadoo buenooo
aaww amoo cm escribes siento q toy leyendo un libro d sthep...♥ ♥ me encantoo subee ya el otroo yaa pabliii ¬¬..juumm jajaja XD
P.D.: tu me entendiste jajaja XD..

Anónimo dijo...

necesito más acción ya!!!no quiero esperar otra semana para ver que pasa con Nesie y quien la busca.Aunque este capitulo está bien escrito tiene muy poca acción y me gusta más el punto de vista de Edward,ya que es una persona que desconocemos más.Bella ha narrado toda la saga de Crepusculo y ahora prefiero leer lo que pasa por la cabeza de mi vampiro favorito.

rochy15_17 dijo...

ahh mui buen capitulo!!!espero el otro!!kiero saber k va a pasar!!

Kathy dijo...

Excelente.... Ya quiero leer el otro... Que pasara cuando se encuentren? No puedo esperar hasta el otro viernes... :(

armi2555 dijo...

Pabliiiiiii... como siempre genial, aunq no te miento me tomo de sorpresa q sea Bella la q relate ya este cap... es q estoy tan metida en la historia q la verdad ni llevo en cuenta porq cap voy!! Segui asi, cada vez mejor la verdad...una cosa mas... a lo q dijo Mickytaa, Jasper es el mas facil de convencer en cuanto a eso, por lo visto no sabes lo q es ser madre!! con lo q paso yo tb saldria a buscar a mi hija y estaria de los nervios y qt crees q si estas preocupad@ por un hijo te vas a poner a demostrar fisicamente tu amor!!! C`MMON!!! Pabli.. sory! jejeje ay cosas q no puedo guardar!! un beso!!

Anónimo dijo...

HOLA...LA VERDAD NO SABIA DE LA EXISTENCIA DE ESTE LIBRO...PUBLICADO POR TI...PERO TENGO UNAS GANAS DE SEGUIR LEYENDO.....SOY LECTORA IMPULSIVA.....Y ESTO ME A LLAMADO MUCHISIMO LA ATENCION..... TE FELICITO....=)... holly

Anónimo dijo...

El capítulo esta super bueno!!! Dem interesante. Xq no publicas el otro antes... estoy super intrigada!!!!

Felinitah Isabel Tellez dijo...

Emm.. stuvo bueno Pabli.. aunke los otros has estado mucho mejores! :s Pero igual, me gusto mucho! Hehe!! Sigue asii!! Tiens un DON INCREIBLE para la escritura! Besos y abrazos dsd Venezuela! lml

Anónimo dijo...

esta realmente bueno!!!no lo habia podido leer antes por la escuela pero ahora que lo leo aaaahhh
esta genial epero el otro con ansias
theffi♥...

paolita dijo...

Solo puedo decir que espero con ansias el próximo viernes!!!

VANNY dijo...

me encanta................(Y)

Mickytaa dijo...

armi2555: Yo no cuestiono lo que hicieron o no hicieron Edward y Bella, solo digo que los Cullen "engañados" notarian estos detalles y se darian cuenta qe algo mas que "una desconocida que se dirige hacia el norte" habia. Jasper, principalemnte, al sentir el estado nervioso de Bella y sumando los detalles ya mencionados, como la primera vez que no demuestran ed y bells fisicamente su amor y demas la confirmacion de nervios que hace bella, es obvio que pasa algo... Y los demas, no necesitan sentir las emosiones para darse cuenta que algo mas anda mal, simplemente por estos detalles

Anónimo dijo...

estuvo muy bien sigue asi!!!

Meel dijo...

ahora si lo lei jeje me encanto Pabli! cada dia me das mas ganas de leer, pero como me podes dejar asi!! no llego al viernes proximoo! jaja besotes! y sigue cn esa hermosa inspiracion :)

Anónimo dijo...

hola!!soy mili..y.. la verdad..me encantooo!!esta muy bueno me quede con suspenso!!jej!!publica el siguiente capitulo!!!me encanta!!

mel... dijo...

me mori!!!.. OMG!...
quiero saber YA que pasa!!jeje.. ya te dije millones de veces que me encanta como escribis!! vale la pena esperar una semana para leer!=)..je..
ya quiero que la vean a reni.. con sus amigos!jejej
bueno espero hasta el viernes!!!
bye♥ cuidate

*MarijoG' :) ♥ dijo...

Oh! Ame el capítulo!
Muy bueno, y cada vez me deja más con la intriga...!
Ya quiero ver como reaccione Nessi cuando su familia ya vaya a buscar... Y como reaccionaran su Malenne y Raphael
Me pregunto si Edward verá algo sospechoso en sus cabezas...

Anónimo dijo...

me encanto este capitulo espero con ansias el otro eres genial

Aruca the Star dijo...

sin palabras, aunque queria que el capitulo fuera contado por EDWARD, aquien adoro, igual me fasino, que raro que Jacob, no haya sospechado nada, ya que los lobos tambien pueden oir los pensamientos de los demas.
GOOD BYE.

Anónimo dijo...

Estuvo buenisimo...pero por fa que los capitulos los narre Edward.
Escribes muy bien. Sigue asi!!!
BESOS

Anónimo dijo...

bueno, muy buenooooooooo
pero estoy esperando los siguientes capitulos, ya los lei todooss
quede en ascuas, y ansiosa p
pronto los proximos urgeeeennnnnnn
gracias te felicito por tu redaccion, estoy pegada d este tema

joce dijo...

como siempre, muy bueno....obvio...pero es cierto se necesita mas accion, me gusta la narrativa de los dos, ed y bella. me da igula quien la narre, solo que aparezca el cap. no aguanto mas para leer el otro cap.
=)

valitaunseen dijo...

Me crees si te digo qe yo juraba desde el viernes qe había comentado?? Creelo pq es verdad...
Bueno comento de nuevo... Me gustó mucho! En serio qe adoro como escribes y en especial como relatas las situaciones con la visión de tal o cual personaje (Y) lo haces genial!
El capítulo estuvo bien, como siempre... esa última frase quedó genial... Además lo que más me tiene ansiosa para el próximo es qe obviamente llegan Juneau... Y se encontrarán con los Blanquarts!!! eso es tan esperado!!! espero qe llegue pronto el viernes xD!
Cuidate ^_^ saludos desde Chile :D

Anónimo dijo...

SIIIIIIIIIIIIII DE ACUERDO CON ALGUNOS .. Y CON OTROS NO DE LOS COMENTARIOS YO CREO QUE TE SAE MEJOR NARRAR CONMO BELLA PORQUE COMO EDWART SE TE PASAN MUXAS COSAS POR ALTO,, MMM Y SOBRE ESTE CAAITULO ESTUBO BUENO CON BUENA IMAGINACION Y ES BUENO QUE DEJES EL SUSPENSO JAJA ... Y OTRA COSA ES VERDAD QUE NO PUEDES ENGANAR TAN FACIL A JASPER CON LO DE LAS EMOCIONES .EL ES MUY BUENO CON SU DON ASI YA TENAN MUXA EXPERIENCIA FINGIENDO... Y ES VERDAD QQUE SE DEVIERON AVER DADO CUENTA DE QUE NO TUBIERON SEXO BEA Y EDWART POR MAS NO SON TONTOS Y CON ESOS AGUDISIMOS OIDOS MMM SOO SON PEQUENOS DETALLES NADIE ES PERFECTO Y POCO APOCO LOS SUPERARAS TIENES UNA HISTORIA MUY LINDA DE VERDAD ESTA BUENA .. Y ESO YA DEJA MUXO DE TI DE VERDAD FELICIDADES!!!!!!!!!! ATT. VALE DE MEXICO..me la paso leyendolo todas las noches porfa sube el proximo cap lo mas rapido posible .. deve de estar genal ....

Anónimo dijo...

hola primero me lei todos los capitulos y la verdad estan mu y buenos me encantan pero esto de esperar tanto para el siguiente es insoportable quiero saber ya que paso con nessi y que es lo que le dicen cuando la vean con esos dos vampiros yaaaa!!!

Anónimo dijo...

por favor que angustia llegaron los cullen y........... Entonces? por que eres tan malo cuentanos pronto que pasa estamos estresadas. Esperamos con muchas ancias.

Anónimo dijo...

aja y entonces??!!
urgen los sigueintes capitulos, q paso?, llegaron los papas?, q dicen ellos d los amigos vampiros?, malenne la esta manipulando?... muchas preguntas y aumenta la angustia
repito urge los proximos capitulos, me gusta tu redaccion
picos...

Anónimo dijo...

quiero el capitulo 22 yaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!11 por favor!!!!

Anónimo dijo...

nOoOoOooOoO.... que supliciO...pOr favOr el OtrO capitulO... tengO intriga... =0....jijijijiji...hOlly

Anónimo dijo...

ME GUSTO MUCHO..............
XFAVOR NO M DEJES MUCHO TIEMPO ESPERANDO
ESTOY MUY EMOCIONADA XFAVOR...........ATT JAQUELIN

Isabel Ng Wu dijo...

necesiito seguir leyendo!!!!
ahora viene la accion de este liibrooo!!!
k emocionante ha siido el capiitulo!!!
ahy!!!
kiero leer y a la vez noo!!!
pork no kiero llegar a enterarme d k ya no va a ver mas capitulos en la k pueda leer!!!
:(

Anónimo dijo...

pues pienso q jasper no hubiera dejado ir sola a alice..el puede persibir las emociones hubiera sentido la preocupacion de bella la tension ..pero esta chiva la historia..pero sigo preguntando q hacia ese vampiro serca de los terrenos de los cullen--..lyon

lisy dijo...

Me gusta el apoyo y la union de la familia cuando uno de sus miembros se encuentra en peligro. Es interesante como se reunen a planear la forma de solucionar el probema entre todos.
En este caso Rosalie se comporta como una segunda madre de Nessie y se hace a un lado para no ponerla en peligro.
Bien narrada Pabli!

Abrazos y besos con cariño,

LISY

vivi denali dijo...

fascinante como siempre ahora estoy poniéndome al día con la historia

luisa cullem dijo...

oye me encanto este capitulo cuando publicas el ventidos lo espero con ansias... es muy importante resaltar que escribes muy bien, me encantan todos los capítulos que he leído ESPERO EL PRÓXIMO CAPITULO.

Anónimo dijo...

ayy ke ansias.. bueno a esperar el siguiente capitulo.

Anónimo dijo...

gran capitulo me gustio muchisimo.. ya prontito se van a reunir con ness.. kt

Anónimo dijo...

asi termina el libro?? xq no lo sigues esta muy bueno

Paz dijo...

BUEEEEEEEEEEEENISIMOOOOOOOOOOO. La verdad que cuando termine de leer Amanecer sentia que ahi no podia terminar esta historia. Vos cumpliste seguir a pesar final! Espero que sigas escribiendo Pablo! Podrias sacarlo al libro a venta cuando termines de escribirlo!
Un beso.
Paz

angel david brito ortiz dijo...

sabes genial pabli a mi de mi parte nunca me gusto crepusculo pero despues de ver4 a lo que tu puedes crear es super bueno eso lo llevas en la sangre guarda y descubre ese don que solo los artistas tenemos felicidades y adelante

Anónimo dijo...

PABLI CUANDO PUBLICARAS EL SIGUIENTE CAPITULO???

Anónimo dijo...

que paso con el capitulo 22????????????

Anónimo dijo...

Y el siguiente capítulo?????????

ariana no se que facebook dijo...

bajo que nombre encuentro la continuacion de este fan fiction?

Katiuska Noguera dijo...

Donde encuentro la continuación?? por favor alguien que me ayude con eso! :/

Anónimo dijo...

Nooooooooooooo puedo quedarme asiiiiiiii el otro capítulo donde lo puedo encontrar

Anónimo dijo...

Donde esta el otro capitulo??

Lina Rondoy dijo...

y el otro capitulo??? No nos dejes asi? Que paso? Por que no lo continuas? :(

Roberto Candan dijo...

Pero las siguientes pate no estan escritas me mata la curiosidad.
A decir verdad cuando vi amanecer parte 2 yo empeze a escribir la continuacion tambien so q un poco distinta pero me encanto y aprtis de lo q ya esta escrito me e imaginado la continuación y podre escribi sobre esto es lo q mas me gusta.
Gracias x ilustrarme y poder continua haciendo mi propia historia sobre esto.

Roberto Candan dijo...

Pero las siguientes pate no estan escritas me mata la curiosidad.
A decir verdad cuando vi amanecer parte 2 yo empeze a escribir la continuacion tambien so q un poco distinta pero me encanto y aprtis de lo q ya esta escrito me e imaginado la continuación y podre escribi sobre esto es lo q mas me gusta.
Gracias x ilustrarme y poder continua haciendo mi propia historia sobre esto.

Unknown dijo...

Dnd puedo seguir leyendo k pasa k sigue x fa necesito respuestas