Antes que nada quiero darles la bienvenida, muchas gracias por visitarme y leer esta historia, la que tanto disfruté escribiendo.

Nada podría hacer para agradecérselo,

Pablo Sanz.


Disclaimer

Los Personajes de esta historia no me pertenecen. Son propiedad de la señora Stephenie Meyer, autora de la Saga Crepúsculo, y por lo tanto, esta novela es solamente un Fan Fiction de mi autoría, que no guarda relación alguna con ella o cualquier otra cosa referente a su persona.
Aclaro esto, para evitar malos entendidos.

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viernes, 21 de enero de 2011

Capítulo Veintisiete: Secretos



De nuevo, y como siempre, Gracias...!

A veces nos preguntamos que pasaría si las cosas no se hubieran dado como realmente pasaron...!
A veces pensamos en que pasaría si la verdad hubiera salido a la luz desde el principio, tal vez las cosas no terminarían de una forma tan abrupta...!

En cualquier caso, siempre elegimos la opción que daña menos, pero a veces, esa no es la correcta...!

Al final del capítulo van a entender de que estoy hablando!

Los quiero!

Pabli

Secretos.

Estaba enojado, demasiado.

Renesmee había contestado con ese tono imprudente y mal educado. Bella se había sentido lastimada por ello, y para terminar, nuestra hija no quería entender razones. Había huido como una chiquilla, corriendo hacía afuera de la casa, y encima de todo, su amigo la apañaba.

Bueno, no necesariamente lo hacía, pero en el estado en el que me encontraba, era más fácil encontrarlo culpable, simplemente por intentar reconfortarla.

Lo tomé por el brazo en cuanto intentó salir a su encuentro.

– Tú no eres nadie para seguirla. – Le dije, sujetándolo por el brazo. Quizás fui muy imprudente, y de hecho, utilicé más fuerza de la que debería al detenerlo. – No eres nada de ella como para que interfieras más en esto.

Su mente se detuve en seco. Y sus pensamientos, inclinados en animar a Renesmee, que ahora estaba corriendo en dirección a las montañas que estaba cerca de la casa de los Blancquarts, se reordenaron en encontrarle lógica a mis palabras y a mi comportamiento.

También pude percibir, a través de lo compleja que era su mente, que con lo que dije lo había herido mucho más de lo que pudo expresar después. Con cada una de las palabras que había utilizado, lo había hecho sentirse miserable.

“¿Qué no soy nada? Maldita sea si no soy quien para apoyarla...”

– Nosotros estuvimos a su lado mientras ustedes no lo estaban. – Murmuró entre dientes, intentado contener la ira que le había originado mi acusación. – Ahora suéltame, porque nadie me dice lo que tengo que hacer en mi propia casa.

Mi reacción lo tomó por sorpresa, pero en ese momento, las emociones poco civilizadas de mi personalidad, esas que evitaba que salieran con frecuencia, dominaba mi cuerpo casi por completo.

La cabeza de Raphael estaba concentrada en otra cosa, muy ajenas a nosotros. Solo tenía cabeza para mi hija...

Ella ya se había detenido, se había alejado un poco menos de dos kilómetros, nada, prácticamente.

Todavía podía escuchar sus pensamientos...

“¿Por qué nunca me entienden? ¿Nunca dejaré de ser un bebé para ellos?” Realmente creí que eso iba a cambiar a partir de ahora... – Su mente cavilaba una y otra vez a los últimos segundos. Ahora se sentía culpable, rememorando el último intercambio de palabras con nosotros. – “No debí haberle gritado a mamá de esa forma. Me siento terrible, pobre papá...”

Ella recordó la contestación que le había hecho a su madre, y también la reacción que había tenido conmigo.

La repetición sirvió para que mi enojo aumentara.

No estaba acostumbrado a esas cosas, menos por parte de Renesmee.

Tal vez por eso decidí descargar, no de un modo completamente inconsciente, mi frustración en Raphael. No tenía la culpa de todo, pero era la única persona en la que podía hacerlo.

Por primera vez en muchos años, una situación me había superado.

Quizás no tenía sentido que fuera esa situación... pero lo cierto es que no me importó en ese momento.

Aunque no quería pelear con él, pero el instinto salvaje que dominaba mi cuerpo en ese momento, me guiaba a hacerlo.

Sentí, en ese rincón tan escondido de mi mente, como deseaba enfrentarme a él.

¿Por qué? ¿Por qué quería hacerlo, si él no había hecho nada?

Era la frustración que sentía al saber que mi hija no era la misma de antes. De saber que ella era diferente. Que había cambiado radicalmente hasta convertirse casi en una insolente.

No, ella no era nada de eso. Tal vez simplemente tenía razón. Había reaccionado del mismo modo que lo había hecho con Bella, tantos años atrás, cuando era humana.

Sabía que Bella comprendía muy bien la postura de nuestra hija, pero las cosas eran diferentes ahora.

La parte cuerda de mi cabeza susurró:

“Claro que es diferente... Renesmee no es humana, ni tan débil como lo fue Bella...” – Dijo. – “¿Tanto cuesta entenderla? ¿Por que no la dejas defenderse?”

Pero me rehusaba a darle la razón. Nessie se iría, y no había nada que cambiara eso. Con escena o sin escena, de acuerdo o no de acuerdo, no estaría aquí cuando las cosas pasaran.

Raphael me observaba todavía, con los ojos centelleando de ira. Ya había perdido completamente la paciencia. Su mente estaba en llamas.

“Suéltame...” – Pensó virulento. – “¿Te has vuelto loco?”

Tal vez.

Era fácil culparlo, a él y a ella por el cambio de mi hija. Sabía que eso era absurdo, pero en ese momento de confusión, no me importó ser, por primera vez, incoherente.

Las mentes de Alice y Malenne se tensaron, sorprendiéndose a todo lo que estaba pasando.

Bella se quedó inmóvil, claramente asustada.

“Edward... Tranquilízate.” Pensó mi hermana en mi dirección.

El instinto protector de Malenne se disparó en un segundo, pero se contuvo de intervenir. Hacía solo unos instantes había descubierto ese gran poder que tenía, ese que había percibido en su mente ni bien la conocí. Esa fuerza terrible de su mente se debía al prodigioso don del que disponía...

Tan fuerte como temeroso.

Malenne Blancquarts podía doblegar la voluntad de cualquiera que quisiera, tan solo con proponérselo. Renesmee lo había pensado, habían acudido a su mente muchos recuerdos que demostraban que tenía razón...

El hombre que ya había visto en la mente de la vampiresa, James McGreggor, una mujer de mediana edad, y por último...

Ese joven, Steven Collins.

¿Por qué estaba tan presente en la mente de los tres? ¿Quién era ese chico y que había pasado con él?

Pero lo que estaba en primer plano en mi mente era la habilidad de Malenne.

¿Cómo era posible algo así? ¿Cómo aquella pequeña vampiresa era capaz de realizar esas cosas?

– Suéltame, Edward Cullen. – Dijo ahora Raphael en voz alta. – No lo diré una vez más.

“Si no lo haces, te juro que te arrepentirás...” – Sus palabras mentales no sonaban tan firmes como las físicas.

Desde luego no deseaba hacerme daño y yo tampoco hacérselo a él. Pero la tensión que se había generado provocaba que mi cuerpo tomara las decisiones incluso antes de meditarlo como debería.

Mi hermana, mi esposa y Malenne no podían sacar los ojos de nosotros, se quedaron inmóviles, seguramente no teniendo idea de que podrían hacer. La hermana de Raphael todavía estaba a la defensiva, no lo demostraba con sus pensamientos en palabras, pero si en la actitud que envolvía su mente.

Nos gruñimos uno al otro al mismo tiempo, contemplándonos con un verdadero odio a los ojos, y entonces...

Todo pasó muy rápido.

Se soltó de mi agarre con fuerza, y se alejó un metro a gran velocidad. No quería pelear conmigo, pero su enojo estaba a punto de aflorar dentro de su cuerpo. Me adelanté, más por atemorizarlo que por que quisiera hacer algo.

Estando en mi propia nube de ira, no me di cuenta de que al acercarme hacía él, también me aproximé mucho a su hermana, que estaba a su lado.

Raphael malinterpretó mi gesto, y dentro de esa confusión que se habíamos generado, creyó que deseaba hacerle daño a Malenne.

Su reacción fue instintiva, se acercó y me empujó, con toda la intensión de alejarme lo más que pudiera de ella, haciéndome volar por toda la extensión de la sala. Caí de espaldas, chocando contra el enorme televisor que había allí.

Se produjo un gran estruendo cuando colisioné con él. Luego, aterrizó conmigo en el suelo, destruyéndose por completo.

Se aproximó de nuevo hacía mí, ahora realmente enojado. No pude evitar responder a sus gestos.

Estaba equivocado, desde luego. Creía que había querido lastimar a su hermana, y al igual que Malenne había mostrado su deje protector, Raphael ahora se mostraba violento ante mi supuesta intención de lastimarla.

Me agazapé al igual que él, que estaba completamente tenso para atacarme de un segundo a otro.

Podría ser más fuerte que yo, pero no más rápido.

Me levanté con toda la velocidad de la que fui capaz, y su vista perfecta de vampiro no le fue suficiente para verme con claridad.

“Edward, detente...” – Pensaba Alice. – “Son nuestro aliados, no nuestro enemigos...”

Pero en ese momento me importó muy poco.

Me posicioné a sus espaldas, pero al parecer, era más veloz de lo que parecía. Se alejó de mí con un salto preciso, y se giró para atacarme.

Fui a su encuentro, y desvié su atención, mostrándome indeciso ante cual sería mi siguiente paso.

Podía escuchar en su mente todas las estrategias que formaba ante mis posibles intentos de ataque. Pero a pesar de ser más antiguo que yo, y de seguramente tener más experiencia, su don no era lo suficientemente invasivo como para ganarme. Mi ventaja, leer el pensamiento, claramente me ponía en una situación mucho más favorecedora que él.

Ese segundo que tuvo de duda fue suficiente.

Me posicioné detrás de su espalda tan rápido, que no tuvo tiempo de volverse. Con el brazo, envolví su cuello antes de que pudiera hacer otra cosa.

Intentó soltarse, pero era inútil. Lo presionaba con toda la fuerza de la era capaz.

Bella y Alice no sabía que hacer. Habían perdido la capacidad de hablar, o incluso las del movimiento, de pura sorpresa.

No importaba cuanto intentara liberarse, no podría.

No tenía intención de hacer nada más. Ahora mi mente había vuelvo a funcionar de forma clara, me di cuenta de que había reaccionado de forma exagerada. Otra vez.

Pero no fue eso lo que me detuvo...

No fue mi voluntad lo que me obligó a soltarlo...

“Suéltalo ya, Edward Cullen...” susurró la voz de Malenne dentro de mi cabeza.

También pude escuchar la voz de la vampiresa en la cabeza de Raphael.

“Deja de forcejear, hermano” Le dijo mentalmente. “No te hará daño, lo tengo controlado.”

“¿Qué significa todo esto?” – Se preguntó el vampiro, demasiado extrañado ante ese poder tan singular de su hermana.

Pude leer en su mente la falta de compresión ante esa demostración. ¿Él no sabia de lo que era capaz su hermana? ¿Cómo podía ser eso?

Pero mi mente también estaba pendiente de otra cosa. Mi cuerpo obedeció rápidamente, sin siquiera ofrecer resistencia. En cuanto la voz de Malenne sonó en mi mente, mis brazos se aflojaron del cuello del vampiro. Caí en el piso, completamente rendido, de espaldas al suelo. No había forma de escapar de eso, sentía como si estuviera cayendo en un profundo pozo sin fondo.

Era extraña la forma en la que mi voluntad se vio rápidamente forzada, no pude negarme en ningún momento, en tan solo un segundo, toda mi determinación se transformó en obediencia. Era como una fuerza, indefinida pero poderosa, no había nada que pudiera hacer para no obedecer a lo que estaba pidiendo.

Pero yo no era el único...

Ella estaba usando su poder incluso con su hermano.

Raphael también perdió la estabilidad, y cayó en el suelo con la misma facilidad con la que yo había caído segundos antes. Quedó de rodillas, inmóvil como una estatuía. Sus ojos reflejaban por completo la falta de entendimiento acerca de lo que estaba pasando, y su mente analizaba cada segundo transcurrido en el último minuto.

– No quiero ese tipo de comportamientos en esta casa... – Dijo con la voz cargada de una autoridad que incluso llegó a atemorizarme. – Aquí nadie pelea, ¿Escuchaste bien, Edward Cullen?

Malenne se notaba incluso más enfadada que su hermano.

“Nunca más quiero verte de esa forma... Nunca más intentes lastimarlo, de ningún modo... ¿Me has escuchado bien? Llevo mucho tiempo velando por él como para que tú llegues y le hagas esto.”

Pero no podía responder. Había envuelto mi cuerpo por completo en su poder abrasador.

Todo el alcance de su don se podía sentir en el ambiente, o tal vez solo yo podía, porque percibía sus pensamientos. Era como un manto, casi imperceptible, muy parecido al de Bella, pero una vez que estas en él, no quedas protegido, sino desamparado, por completo a su merced... lo extendió a lo largo de toda esa enorme sala, no solo cubriéndonos a mí y a su hermano, sino también a Alice, que de repente, se quedó completamente tiesa...

“¿Qué pasa...? ¡No puedo moverme...! Edward, ¿Qué significa esto?” Preguntó mi pequeña hermana, pero no estaba capacitado para responderle.

Bella no comprendía nada. Solo pude darme cuenta de que ella todavía podía moverse...

– Edward... ¿Qué está pasando? – Preguntó.

Comenzó a caminar por la estancia, indiferente al don de Malenne, que la miraba con una inmensa sorpresa plasmada en sus ojos. Estaba completamente asombrada de la inmunidad de mi esposa...

– Eres tú... – La acusó entonces. – ¡Haz que pare...!

Por un segundo, las dos vampiresas se fulminaron con la mirada. Bella hizo lo primero que se le ocurrió. Extendió su escudo, primero en mi dirección, decidida a protegerme. Pude sentir como éste se acercaba hacía mí, lo más rápido que mi esposa era capaz de proyectarlo...

Pero el mayor asombro vino cuando, al envolverme en él, nada sucedió.

Seguía postrado en el suelo, incapaz de levantarme, con la voz de Malenne palpitando en mi cabeza.

Bella se desesperó al darse cuenta de ello.

– No puede ser... – Dijo mirándola. – Si lo que estás haciendo no me afecta a mí, ¿Por qué no los libero al extender mi escudo...?

– Por qué mi don no funciona de la misma forma que la mayoría, por eso, Bella. – Contestó muy pagada de si misma. – Funcionará con los demás, pero una vez que ejerzo un dominio sobre una mente, me pertenece como si fuera parte de mí, como si fuera una parte de mi cuerpo, hasta que elija liberarla... – Explicó con total serenidad. – mientras estén bajo mi poder, no podrás resguardarlos...

– Detente, Malenne... – Dijo mi esposa. – Edward no quería hacerte daño, ni a ti ni a Raphael... solo que se enfureció por la reacción de Renesmee... – Suplicó – Por favor.

La vampiresa rubia volvió a mirarla, reflexionando acerca de sus palabras. No le hizo caso, siguió utilizando su poder en nosotros.

– Suéltalos, Malenne... – Repitió mi esposa, ya enfurecida.

Las dos estaban enfrentadas, había entre ellas algo de dos metros, y el cuadro que representaban era hasta fantasioso.

– Lo haré solo si tengo la certeza de que tu esposo está calmado. – Dijo, con total tranquilidad. – Como ya dije, no quiero violencia en ésta casa.

– Malenne, estoy perdiendo la paciencia... – La previno Bella. Era cierto, ese tono de voz solo lo adoptaba cuando algo realmente la exasperaba. – Así que libera a Edward y a Alice, porque de verdad, no tienes idea de lo que soy capaz de hacer para proteger a mi familia...

– Tú tampoco sabes de lo que soy capaz, Bella. – Le respondió la mujer rubia alzando la barbilla. – Haría lo que sea para proteger a quien quiero...

Y un torrente de pensamientos y recuerdos revolvieron su mente.

¿Julia? ¿Quién era Julia?

Estaba muerta, eso era todo lo que podía ver a través de esas escenas inconexas.

Brad, también muerto... Ella había hecho lo posible para salvarlo, pero al final, no pudo contener más la determinación de los superiores...

Una habitación, llena de vampiros. Todos inmortales, planeando algo importante.

Una lucha por poder, eso era lo que estaban discutiendo, y ella escuchaba atenta a todo...

El último recuerdo llegó a su mente.

Un lugar en el que no había estado nunca, pero que conocía muy bien...

La arquitectura barroca, la fuente de los Cuatro Ríos de Bernini. Era la plaza Navona, en Roma.

La lluvia caía con mucha fuerza, y ella se encontraba sentada al borde de la fuente.

Vestía la ropa de los años veinte. Collar de perlas, el cabello estaba acomodado en un rodete en la parte de atrás de su cabeza.

Ella sabía que pronto llegaría ese momento, porque lo presentía, lo sentía en su corazón, él aparecería, y lo vería después de diez largos años.

Recién en ese momento se daba cuento de lo que había extrañado, cuanto lo había necesitado, y todo lo que la había lastimado no estar cerca de él...

Los hombres la miraban, como si fuera un fantasma, y apreciaban su belleza. Ella hubiera preferido pasar inadvertida en ese momento.

Un hombre de unos veinticinco años se acercó, a pesar de aguacero que caía, incontrolable.

– ¿Por qué una señorita tan hermosa como usted está solo bajo ésta tormenta tan intensa? – Preguntó en italiano, con suavidad.

– Estoy esperando a alguien... – Dijo con total calma, en el mismo idioma. No estaba de humor, pero tampoco quería ser descortés, ese hombre no tenía la culpa.

En verdad esperaba que llegara...

“Por favor... Dios, si de verdad merecemos algo de esta vida, has que vuelva, has que regrese a mi lado...”

Sus palabras mentales eran demasiado suplicantes.

“¿Qué haré ahora con todo lo que sé? ¿Puedo contárselo así nada más?”

Él no contestó, solo se sentó a su lado, con toda la intención de acompañarla.

Encendió un cigarrillo, y le enseñó la cajetilla, dando a entender con el gesto si deseaba uno.

– No fumo, gracias. – Respondió tensamente.

“¿Cómo puede fumar con tanta naturalidad estando al descubierto bajo esta tormenta?”

– Mi nombre es Bruno. – Se presentó el humano. – ¿Cómo se llama, señorita?

Dudó. Nunca había sido una persona de mucha paciencia.

– Francesca. – Fue lo primero que se le ocurrió. – Discúlpeme, pero realmente no estoy de humor para conversar con extraños... esperaré hasta el anochecer si es necesario, y sería mejor que no tuviera compañía.

El hombre no parecía haber entendido lo que le decía, porque siguió preguntando como si nada.

– ¿Espera a su novio? – Inquirió. – Al parecer la ha dejado plantada bajo la lluvia...

– Ese no es asunto suyo. – Respondió, del todo enojada. – Si me puede dejar sola, se lo agradecería.

– Es asunto de cualquier hombre que una mujer tan hermosa como usted contraiga alguna enfermedad por estar aquí esperando con esta tormenta... – Dijo con una sonrisa con la que pretendía ser encantador.

Malenne bufó.

– Tengo muy buena salud, no se preocupe... – Respondió con sarcasmo. – No lo diré de nuevo, váyase antes de que pierda la paciencia.

Algo en su tono de voz, le hizo ver al italiano que ella no bromeaba al decir esas cosas. No se había asustado, pero ahora estaba más precavido.

El gesto de su rostro decía claramente:

“Mujeres hermosas, están todas locas”

No había gente en la plaza, ellos eran los únicos. Estaban cubiertos con tapados, y por eso, el cuerpo de la vampiresa no se veía prácticamente, solo se podía apreciar lo pequeña de su talla. Las gotas que caían creaban un manto que tornaba que todo lo que estuviera más allá de dos metros, fuera casi imperceptible.

– Mi casa está a tan solo dos calles de aquí... – Intentó de nuevo el hombre. E hizo algo que no debería haber hecho jamás. Deslizó su mano bajo la gabardina que cubría las piernas de Malenne, y la acarició lentamente. Tuvo el tiempo suficiente como para percatarse de lo helada que estaba, y se hubiera asustado con ello, si no fuera por el hecho de que la mujer rubia lo sujetó con fuerza por el cuello.

– Escúchame bien, estúpido. – Dijo en un italiano perfecto y violento. Sujetándolo con demasiado fuerza y hablándole al oído. La escena, baja esa tormenta, podría verse como la de dos enamorados que se acarician bajo la lluvia. – No soy una ramera, ni mucho menos una perdida que se acuesta con el primer idiota que se le aparece.

Bruno se asustó ante la reacción. No esperaba que una chica de su estatura y belleza tuviera semejante fuerza.

– Ahora, aléjate... – Continuó Malenne, y como gesto final, lo sumergió de lleno en la fuente, que si bien no era muy profunda, bastaba para que le diera un buen susto. Apretó su cabeza el tiempo suficiente como para que el hombre sintiera desesperación por estar ahogándose. Lo soltó luego de unos segundos.

Bruno se puso de pie y salió corriendo, perdiéndose en el hermoso paraje de esa bonita plaza.

Siguió esperando, hasta que por fin, su instinto le dio la razón.

No parecía un vampiro.

Era más bien un cadáver caminando, si es que a eso se le podía llamar caminar. Arrastrarse, era el término correcto.

Las ojeras bajo sus ojos eran de un violeta demasiado intenso, y sus ojos estaban negros como jamás ella había visto en un vampiro.

La miraba asustaba, la propia de alguien que ha sido poseído por la locura. Pero no era solo eso, sino la tristeza bajo esas pupilas. Lo profundamente dañado que se encontraba. Estaba roto, destrozado de mil formas y en miles de fragmentos. Si su cuerpo no hubiera sido de piedra, lo más probable era que no lo habría resistido.

Se acercó a ella, que de repente tenía unas ganas indescriptibles de llorar. Se maldijo por ser una maldita inmortal, que no podía hacerlo.

Abrazó a su hermano con toda la fuerza que pudo, intentando no lastimarlo porque estaba débil.

Seguramente hacía meses que no se alimentaba.

– Malenne, lo siento tanto... – Dijo al tenerla entre sus brazos. – ¿Cuánto más te lastimaré a lo largo de nuestras vidas?

– Calla, Raphael. – Contestó ella, lloriqueando. – Lo importante es que has vuelto.

Dentro de ese recuerdo, Malenne me permitió ver otro...

Uno humano, dado lo borroso que era.

Una mujer rubia, muy hermosa y también parecida a ella.

“– Madre, mi padre ésta muerto... – Decía ella. – Murió hace años, no lo encontrará, él no ésta en el bosque...”

“– Claro que sí. – Contestó la mujer. En el recuerdo se podía apreciar los ojos negros de la mujer. Eran idénticos a los de Raphael en ese momento. Pero no era solo eso. La locura en su rostro, también era la misma. – Lo voy a encontrar, sí. Él no se ha ido, él me ama...”

Y la mujer partió hacía la calle, dejando a la Malenne humana llorando, desconsolada...

No me dejó ver nada más. Todo lo que siguió fueron escenas cortas.

La lenta recuperación de Raphael. El dolor que le causaba verlo así, tan parecido a su madre la noche en la que perdió completamente la cordura.

Y la determinación. La cruda y fuerte determinación de que él no pasaría por lo mismo.

Ese era el secreto.

Las piezas caían una detrás de la otra, y se acomodaban ordenando ese rompecabezas que hasta ese momento había sido incomprensible.

Raphael no sabía nada del poder oculto de su hermana, porque si lo supiera, habría sabido que ella era la que lo obligaba a estar bien.

Aunque mi cuerpo seguía inmóvil por el don de la vampiresa, mi mente no lo estaba, y pude entender que ella lo hacía por amor.

Simplemente por eso.

¿Pero eso hacía que fuera correcto? Tal vez.

La voz de Bella me trajo de nuevo a la realidad.

– Por favor, Malenne... de verdad, hazlo por Renesmee. – Continuó. – No debemos pelear, somos aliados en esto.

La vampiresa la observó un segundo, y pudo ver la suplica en el rostro de mi esposa.

– Lo siento. – Respondió luego de recapacitar por completo. – Es que me dio mucha rabia que ambos reaccionarán así. El salvajismo me altera.

Cerró sus ojos, y de repente me di cuenta de que ya podía moverme.

Raphael también se puso de pie, pero la expresión de su rostro era incomprensible, más aún sus pensamientos.

Por primera vez en toda mi inmortalidad, no pude leerlo con facilidad.

Iban en demasiadas direcciones, atando cabos sueltos.

Malenne se acercó hacía mí, y extendió su mano.

– Lo siento, Edward... – Parecía arrepentida. – Se me salió todo de las manos.

La estreché, más por cortesía que por otra cosa. No quería iniciar una nueva tensión.

– Lo siento yo también. – Miré a su hermano. – Discúlpame, Raphael... No fue mi intención agredirte de esa forma.

Él solo asistió una vez, e hizo un gesto que demostraba que todo era parte del pasado. No estaba atento a nada más que no fueran sus cavilaciones.

“Lo descubrirá” – Me dije a mi mismo. – “Es solo cuestión de tiempo...”

Malenne también se excusó con Bella y Alice, que aceptaron sin problemas sus disculpas.

– Creo que será mejor que vaya a buscar a Renesmee... – Dijo entonces Bella.

– Será mejor que lo haga yo... – Ofrecí rápidamente. –Está un poco alterada todavía y se siente culpable por como te trató. Creo que lo mejor es que hable un poco con ella.

Bella asistió una vez, antes de dejarme el paso hacía la puerta principal.

No fue demasiado difícil encontrar mi hija, el rastro de su efluvio dejaba un claro camino que seguir alrededor de la cadena montañosa que envolvía la casa de los Blancquarts.

Estaba sentada sobre una roca, abrazándose las rodillas, como si tuviera frío.

Contemplaba la tarde que caía sobre el paisaje, y el sol, cubierto tras el manto de nubes, que se escondía en el horizonte.

– Es hermoso, ¿No? – Me dijo cuando me acercaba hacía ella. – Como la naturaleza se las arregla para crear imágenes tan delicadas como perfectas.

– Sí. – Contesté. – Pero creo que la obra maestra de la naturaleza eres tú, no éste lugar...

Sonrió. Era bueno señal ¿No?

Me senté a su lado, poniéndome en la misma postura que ella.

– Lo siento papá. – Se disculpó. – No fue mi intensión ser tan... impertinente.

– Ya pasó, hija. – Le respondí. – Solo me hubiera gustado que no emplearas ese tono con tu madre... No voy a negar que me sacara de quicios... Aunque tu amiga Malenne hizo de las suyas para controlarme.

Me observó, sin comprender. Claro, ella se había alejado lo suficiente para no escuchar nada de lo que había pasado. Pero luego su rostro mutó en una expresión que solo hubiera podido componer si sabía toda la verdad.

– ¿Ella usó su don en ti? – Preguntó.

– En todos... En Raphael, en Alice y en mí. – Le conté. – No pudo con Bella, y cuando tu madre intentó liberarnos, no le fue posible.

– ¿El don de mamá, no funciona contra Malenne? – Parecía muy sorprendida.

– No, no por lo menos si tu amiga ya ejerce dominio sobre las mentes... – Malenne lo había explicado. Y tenía lógica lo que decía, cuando ella se adueñas de las mentes, es como si fueran parte de la de ella. Si Bella nos hubiera protegido antes de que ella nos atacara, seguramente ahí sí que no habría podido hacer nada.

– ¿Y Raphael que dijo? – Quiso saber. Esa pregunta me dio a entender que ella conocía toda la verdad. Absolutamente toda.

– ¿Tendría que decir algo en particular? – Responder con otra pregunta siempre funcionaba cuando quieres conocer todas caras del asunto.

– No puedo decirte nada, papá. Lo prometí. – Respondió al percatarse de cuales eran mis intenciones.

– Ya he visto muchas cosas, Renesmee. – Le dije, no quería forzarla a romper una promesa, pero como venían las cosas, no creía que el secreto se mantuviera de pie mucho más tiempo. Bajé la voz, solo por si acaso, el oído de un vampiro, al fin y al cabo, tampoco era muy potente como para que nos escucharan desde allí. – Malenne ha usado su don con Raphael todos estos años, y no me digas que no es así porque lo sé.

El asombro le desfiguró los hermosos rasgos del rostro.

– ¿Qué es lo que ha pasado allí que pudiste ver todo eso? Malenne nunca pensaría en esas cosas conscientemente para que las averiguaras...

– Tu amigo y yo estuvimos a punto de pelearnos. – Murmuré.

– ¿¡Que!? – Ya no podía disimular el asombro. – ¿Por qué ha pasado algo así?

– Soy tu padre y me conoces... – Dije simplemente. – Perdí la paciencia, y Raphael quería venir por ti cuando saliste corriendo. Lo tomé del brazo, y la cosa se tornó un poco... violenta.

– ¿Se han hecho algún daño? – Preguntó observándome, revisando que no estuviera lastimado.

– No, hija. Como ya te dije, Malenne tomó cartas en el asunto demasiado rápido.

– Soy una tonta... en vez de ayudarlos para tranquilizar las cosas, solo las vuelvo un desastre peor de lo que ya son. – Se lamentó.

– Ya ha pasado, Ness. – Le dije. – Pero Raphael se dio cuenta de todo, y no es ningún tonto. No falta mucho tiempo para que termine de entender de que viene el asunto.

– ¡No! Eso no puede pasar, papá. – Estaba exasperada. – Si Raphael conoce la verdad... si sabe que Julia está muerta... eso lo matará a él también.

Otra vez ese nombre. Julia ¿Quién demonios era Julia?

Y entonces lo vi.

No era la escena real, desde luego. Solo la imaginada por Renesmee.

Era una imagen en la cual su amigo, estaba con una vampiresa. Pelo negro, rizos color azabache.

Ella lo había transformado y lo había abandonado.

Él la amaba, y la había buscado, por eso esa separación entre los hermanos. Por eso esa desolación en la cara de Raphael. Él la había buscado, y desde luego que no había podido encontrarla.

Malenne y Renesmee sabían que nunca podría hacerlo.

Esa era la mujer que estaba en los pensamientos de Raphael. Ahora podía ver quien era ella. Ahora tenía la imagen exacta. El la había amado, o todavía lo hacía.

Claro, si se enteraba que estaba muerta. También el dolor podría matarlo.

No fue muy difícil ponerme en su lugar cuando yo mismo había pasado por algo demasiado parecido.

– Perdón, papá. – Volvió a disculparse. – Realmente no sabes cuanto me arrepiento por haber reaccionado así.

– En realidad, creo que deberías pedirle disculpas a tu madre, ella se sintió muy herida por tus palabras. – Le dije, no queriéndola hacerse sentir culpable, pero sí para que supiera lo que Bella había sentido. Lo había visto en su rostro. Cada una de las palabras de Renesmee la había lastimado demasiado, mucho más de lo que ella estaba dispuesta a aceptar.

– Sí, es lo primero que haré en cuanto la vea, papá. – Convino.

Pasé mi brazo por detrás de su espalda, y estuvimos abrazados un largo rato allí. Hacía mucho que no pasaba un grato momento con mi hija, y me daba cuenta de que era algo que necesitaba. Simplemente era un ser demasiado especial para mantenerlo lejos de uno. Contemplamos como anochecía, y el modo en el que la tonalidad gris claro de las nubes se tornaba una oscura seda plateada en algunos sitios o un color morado intenso en otros.

– Volvamos. – Dijo Renesmee al final. – Creo que será mejor que terminemos de pensar el plan ¿No?

Había renuncia en su voz, pero no la que había demostrado en la tarde, sino que ahora era de un modo maduro. Quizás nuestro momento a solas había podido demostrarle la difícil situación en la que nos encontrábamos su madre y yo.

– Realmente espero que algún día entiendas lo difícil que puede resultar ser padre. Uno bueno, por lo menos. – Le comenté.

– Nunca seré madre, papá. – Contestó con una media sonrisa. – Así que tal vez nunca lo entienda, y por eso jamás abandonaré el papel de niña caprichosa.

– Tú no eres caprichosa, hija. – Discrepé. – Eres testaruda, como tu madre.

Ambos reímos.

Nos pusimos de pie al mismo tiempo, y comenzamos a caminar a un paso solo un poco más rápido que el de un humano, de regreso a la casa.

Estábamos casi llegando a la puerta cuando vimos venir a Bella, que corrió en una rápida carrera el último tramo de espacio y abrazó a Renesmee, que de repente se puso tiesa.

– Lo siento, mamá. – Se disculpó. – Jamás debería haberte dicho esas cosas.

– Mi princesa, lo siento tanto... – Ella también se estaba excusando. – De verdad nunca quise hacerte sentir así... realmente espero que me perdones algún día.

– No tengo nada de que perdonarte, mamá. – Dijo rápidamente mi hija.

Lo más extraño fue ver a Alice que se deslizó detrás de mi esposa, con una expresión muy compleja y difícil de interpretar.

– Edward... – Susurró. – Vi que Raphael y Malenne se pelearán en unos pocos segundos... no tengo idea de por qué, pero ésta a punto de pasar.

Renesmee escuchó lo que su tía acababa de decir, y nos observó a todos, antes de salir corriendo hacia la mansión, que estaba a unos pocos metros de nosotros.

La seguimos.

En realidad, nosotros no teníamos mucho que opinar acerca de esa discusión que Alice había visto, pero por su expresión, prometía violencia.

Renesmee se deslizó escaleras arriba, y se detuvo en el pasillo, donde Raphael le había impedido el paso a su hermana, que seguramente había querido entrar a su cuarto.

Inmediatamente comencé a prestarle atención a sus pensamientos pude percatarme de que todo aquello que temía mi hija que pasara, se había hecho realidad.

Ness se detuvo antes de llegar al lugar donde los hermanos se encontraban. Malenne observaba a su hermano con la culpa carcomiendo todos los planos de su rostro.

Pude ver en su mente el pánico que la envolvía. Pero no era por ella que sentía miedo. Había visto al igual que todos en esa habitación, lo cerca que estaba su hermano de descubrir eso que ella se había empecinado en ocultar.

La muerte de Julia.

– Ese poder, Mallie... – Decía conteniendo la voz. Observaba a su hermana con pánico. Como si fuera una completa desconocida. – ¿Hace cuanto que eres capaz de hacer cosas así...?

Ella no contestaba, sabedora que cualquier tipo de respuesta la pondría en una situación más comprometida de la que ya estaba.

“Maldición, ¿Qué debo hacer? Si le cuento la verdad... sufrirá como nunca ha sufrido en su vida... y me odiará, me odiará para siempre. No puedo, simplemente no puedo...”

Pero no era algo que estuviera en su control. La verdad se acercaba, del mismo modo en el que las olas rompen contra la costa. Raphael se sumergía con cada palabra y nuevo razonamiento, en todo ese secreto que su hermana le había negado por tanto tiempo.

– Dímelo, Malenne... – Pidió. – Quiero escucharlo de tus labios...

Renesmee observaba el cuadro que sus amigos estaban representando completamente muda, con la misma expresión aturdida que la vampiresa rubia. Bella se encontraba solo un poco más atrás de ella, y Alice y yo permanecíamos en el extremo más cercano que tenía el pasillo a las escaleras.

La mujer Blancquarts se rindió. ¿Qué sentido tenía seguir negándose si todo ya estaba encaminado al desastre?

Una a una, se fueron acomodando las piezas en la mente de Raphael.

– Desde que nos separamos... – Dijo al fin. – Conocí a alguien que me enseñó a... hacer esto.

Su voz estaba teñida de arrepentimiento. Y el dolor que le causaba pronunciar esas palabras se materializaba en su mente.

¿Cuánto le costaría relacionar el poder de su hermana a la rápida recuperación que había tenido después de encontrarse...? Al hecho de que ella había realizado todo lo posible para que olvidara a la vampiresa... parecían ideas muy inconexas, pero que sin embargo, dentro de ese trasfondo caótico, tenían una relación estrecha.

– Tú... usas ese poder... en mí... – Susurró. Ya se había dado cuenta. Su mente movía engranajes a una velocidad demasiado rápida...

Solo faltaban unos segundos...

Unos pocos segundos...

– Tú me obligaste a superar lo de Julia. – No era una pregunta. Solo la constatación de un hecho.

– Raphael, no sigas... por favor. – Suplicó de nuevo su hermana. – No quieres saber nada más...

Pero no eso lo que él quería. No se iba a detener, no ahora que el amargo sabor de la verdad comenzaba a sentirse en sus labios, destrozando cada una de las sogas que lo ataba a su inestable quietud.

– Tú hiciste eso... porque sabes algo... porque antes de irme, siempre me decías que debía olvidarla, pero cuando volví ya no lo hiciste más... nunca volviste a nombrarla... ¿Y sabes? Creo que lo sabía, pero no quería verlo... ¡Removí cielo y tierra para encontrarla! Corrí a lo largo y ancho de este maldito mundo... – De repente todo su dolor me golpeó de lleno. La agonía de cada una de sus palabras llegaba a mi mente a través de su voz física y la de su mente. Estaba llegando a la última curva del laberinto, solo que ésta vez no encontraría la salida, sino un precipicio...

La mente de su hermana estaba en un estado de shock cada vez mayor. Ella había temido que ese momento llegara de una forma u otro, y ahora estaba materializado, demasiado real, e incluso más terrible de lo que había sospechado.

– Sabes algo... me lo has ocultado por cien años... ¿Verdad? – Preguntó.

– Basta... basta... Raphael. Basta. – Suplicó Malenne. Cerró sus ojos dorados con fuerza y cubrió se cubrió el rostro con las manos.

El rostro del vampiro había mutado a algo completamente sin vida. Sus labios se movían por inercia, y sus ojos estaban carentes de toda vida. Su cabeza estaba ligeramente inclinada, con un ademán de locura que impactaba a la más insensible de las personas.

– Dímelo, ya. – Exigió. – Dime eso que sabes...

Y aunque esas eran las palabras que hubiera preferido jamás pronunciar en toda su existencia, Malenne lo hizo. Todo estaba perdido, su hermano se había enterado de eso que ella no deseaba que supiera jamás...

Se culpaba.

Se odiaba a sí misma por su reacción de hace unos momentos. Si no hubiera hecho eso, las cosas habrían continuado como siempre, y hubiera podido evitarle a su hermano todo ese dolor y pesar que ella sabía, y que yo comprobaba, que ahora sentía.

– Julia... está... muerta. – La última palabra salió con un quejido angustiado, demasiado profundo y doloroso. Porque entendía que era como una puñalada para él.

Raphael, que hasta entonces había tenido una gran dificultad para mantenerse de pie, no pudo más. Cayó al suelo de rodillas, e incluso pareció que su cuerpo se destruía en miles de fragmentos diferentes. Pero no, lo que se había hecho añicos era su mente, su corazón, y todas esas emociones que tenían tanto tiempo dentro de su cuerpo. Liberaron un veneno añejo y maligno, que destruía demasiado rápido todo aquello que tocaba.

– Perdóname, hermano... – Dijo Malenne acercándose a él. Se agachó a su lado e intentó ayudarlo a levantarse. Vi en su mente la necesidad que tenía de abrazarlo, de consolarlo. Pero eso no formaba parte de los planes de él. El roce de las pétreas manos de su hermana lo sintió como una llama ardiente.

El fuego de la traición y el dolor.

– ¡No me toques...! – Gritó. Intentó ponerse de pie, pero fue patético verlo. Se agarró de la mesa que amueblaba el pasillo y se enderezó. – No tienes idea de lo que ocultaste... ¡No tienes idea de lo que duele! Eres mi hermana, y me mientes... la única persona que ha estado conmigo todo éste tiempo, y me dominas... soy tu estúpido títere...

– ¡No, Raphael...! ¡No es así! – Intentó explicarle. Ella seguía arrodillada en el suelo. Parecía una niña dado lo pequeña de su talle. Miraba a su hermano a los ojos, que de repente también tenían un aire desquiciado. Él respondió a la mirada, y en sus ojos no se podía ver otro cosa que no sea turbación y locura. – Lo hice porque te amo... porque no quería que pasaras por esto. No te das cuenta que eres demasiado frágil... Por favor perdóname. No lo hice con intensiones de lastimarte... solo quería protegerte.

– Es tarde para pedir perdón... – Murmuró. – Muy tarde.

Renesmee se adelantó. Alice, Bella y yo no podíamos hacer nada. Todo el drama de la escena impedía que nos moviéramos.

Pero ésta vez, no era Malenne la que nos hacía permanecer así. Ella estaba demasiado absorta en todo el asunto como para prestar atención a otra cosa. No, lo que nos mantenía con los pies fusionados al suelo, era la misma sorpresa.

– Por favor, Raphael. – Intervino. Me di cuenta demasiado pronto que eso no ayudaría, pero no podía hacer nada para que mi hija no dijera nada. – No lo hizo de un modo egoísta... ella te ama. Es tu hermana, no puedes odiarla por ello. Lo hizo porque quería que estuvieras bien...

Raphael enmudeció. Y observó a Nessie directo a los ojos. Me di cuenta de que observaba con su don los sentimientos detrás de las palabras.

– ¿Tú lo sabías? – Preguntó.

El silencio fue la mejor afirmación que pudo haber recibido.

Y la sensación de traición aumentó cien veces. Mil veces. Se tornó insoportable, incluso para mí, que luchaba porque sus emociones no me afectaran. Era difícil, todas eran demasiado intensas.

Renesmee, también tú...” Pensó con dolor.

La mujer que lo había hecho revivir, la niña hermosa que ahora sentía que amaba, también había formado parte del engaño más grande que había sufrido en su vida...

Ahora sentía que odiaba a su hermana. El odio se deslizaba por sus venas secas, carcomiendo todo el amor que sentía por Malenne. No, no era odio... no podría odiarla aunque quisiera.

Pero esa misma sensación no aparecía para Nessie.

Era peor... igual de intensa, pero peor.

Era un vacío, tan asfixiante, como capaz de aplastarlo.

La desilusión.

La pérdida era mayor. Sentía como si de repente, hubiera perdido a Julia, y también a Renesmee. Las dos juntas, al mismo tiempo.

No lo soportaba más. Se tenía que ir, era la única forma de escapar de eso dolor. Debía salir corriendo. Debía hacer algo ya.

Se giró, y antes de que ninguno de nosotros pudiera hacer algo más, destrozó la ventana que daba a la parte de atrás de la casa. Los cristales saltaron en todas las direcciones, y rebotaron en el suelo mientras tintineaban sin parar.

Saltó con demasiada agilidad, perdiéndose en la intemperie.

Todavía lo escuchaba, a pesar de que deseaba que su mente se desconectara de su cuerpo.

Correr no le iba a ayudar de nada.

Bien lo sabía yo.

Podía correr todo lo que quisiera, a la velocidad a la que le de la gana, pero sus problemas no se quedarían atrás.

Raphael corría, con una desesperación tan autentica como desoladora.

Sin un rumbo, y sin ninguna intención de mirar atrás.

– Raphael... – Dijo su hermana. Se puso de pie e intentó seguirlo.

Me adelanté rápido.

La detuve de la misma forma en la que había detenido a su hermano cuando Renesmee salió corriendo. No utilicé la fuerza, solo la sostuve, porque ella también se derrumbaría de un momento a otro.

No forcejeó, porque sabía por qué lo hacía.

Su rostro estaba surcado por la pena y la culpa.

“¿Cuanto más podrá pasar en este maldito día...?” Pensó con violencia, aunque el dolor gobernaba sobre todas las emociones que sentía su mente.

– No lo sigas... – Le dije lentamente. Solo podía transmitirle el último pensamiento consciente de su hermano, que ahora había dejado que su mente se llenara de todo ese dolor que Malenne ya no contenía. – Él no volverá.

41 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente..te felicito...!!!! pero las ansias de otro capitulo son fuertes..jajajaja

Ana_axs dijo...

Wow! :)
Bueniisiimooo!!! :L

Kathee!

Magus Cullen dijo...

YA QUIERE LEER EL OTRO.... Y TENGO QUE ESPERAR UNA SEMANA.....

Sofía Godiva dijo...

Rabia... principalmente, eso me hizo sentir.
Porque Edward en el fondo no quiere pelear, por todo lo que está pensando en ese momento se deduce, sin embargo, al final de todos modos se ve obligado a reaccionar de una manera violenta
Y NO FUE NADA SEXY, jejeje.
Rabia también porque ese momento de debilidad, de falta de control, desencadena todo lo demás, Malenne se ve obligada a usar su poder, descubriéndose ante todos, pero principalmente ante Raph (pobrecito mi niño) y luego, la verdad.
Entiendo que aunque lo desee, no pueda odiarla, me han pasado cosas que me han hecho sentir así, pero Nessie... no sé, al final, a pesar de todo su comportamiento infantil y soso, ella no tiene la culpa, porque, para empezar, Malenne nunca debió hacerla partícipe de su secreto y, si él se siente desilusionado, pero es que ¿No será mucho pedirle? si es una niña caprichosa, ella tiene razón en eso, también muy inmadura.

Es complicado, claro, el actúa con la emoción del momento, pero espero que su huída le sirva para recapacitar, como dice Edward, no saca nada con escapar, porque el problema persiste, pero a veces es bueno alejarse, porque las cosas se van viendo con otra perspectiva.

Snif! quiero saber qué le pasa a mi pobre Raphita...

Pero bueno, como siempre, tu sabras cómo y porque suceden las cosas... eres tan desquiciante como yo, jajaja, dando de a poco y al final dejando solo con mas dudas.

Te quiero y no solo porque eres genial,

Rocío.

Anónimo dijo...

muy bueno!!!!! estoy a la expectativa!!

Soledad Rios dijo...

bueno ahora si me empezo a emocionar, me parece que hiciste madurar los personajes me gusto mas que el anterior,si bien dejas libre el camino para que el vampiro regrese al menos todo empieza a tomar color,trataste un tema delicado no se si fue tu intencion, la mentira de los seres que uno ama, que tema a mi me dejo pensando, muchas veces los que amamos nos mienten pensando que nos hacen un bien cuando a mi modo de ver lo unico que hacen es prolongar lo inevitable y agrandan el dolor porque suman a lo que ocultaban el dolor de la traicion,no se que destino le deparas a esa pobre alma creo que va a ser interesante no nos olvidemos que alice v el futuro y si el decide terminar con su vida ella lo va a ver, tambien quiere a nuestra querida Nessie puede perdonar por amor por lo visto queda eso "abierto" tengo ganas de leer el proximo capitulo a ver si nos enteramos de cual es la amenaza realmente este me gusto planteaste una situacion y la definiste no nos prolongaste el desenlace a otro capitulo buena en esa ahora danos algo con respecto a lo que esta asechando a Nessie aparte de nosotros esta el resto de la familia esperando y el bueno hombre lobo tbm jja sacanos de la miserable angustia de no saber que le depara el futuro a estos personajes jaja saludos

armi2555 dijo...

esto fue muuuuuyyy fuerte.... muuuuuyyyy bueno, que bueno!! GENIAL!!!! digno de una mente brillante!!! Me encanta no solo la historia, me encanta como escribis Pablii!! solo te puedo decir q desde q empece a leer ocaso espero los viernes con ansias y ahora MAASSS!!! Me fascina ver como en cada capitulo te superas. Mis reverencias!!! un abrazo

mel... dijo...

waa! te digo la verdad.. me dieron ganas de llorar!! jjejej ...
por que! raph me encanta!.. aparte de ed! obvio.. pero ese dolor...
me hiciste sentir ese dolor tambien ami!
voy a esperar el otro cap!. de verdad.. parecia que yo estaba ahi! .. mirando la escena! ..
me encanto y por otra parte.. me lastimaba verlo asi!..
pero sabes me encanta como escribis! cada ves te superas mas!! te re felicito!
cuidete!!


Mel~♥

Anónimo dijo...

pobre Raph... hacia falta ke se enterara asi?¿ :'(
me encanto el capitulo.... segui escribiendo asi! esta es la mejor historia ke lei de nessie.. me encanta! kuando subis el siguiente capitulo??¿

amelia dijo...

Por los dioses que buen capitulo,tan fluido y lleno de emociones,de todos los que he leído sin dudas este es el mejor,te transporta al lugar de los hechos y te convierte en un espectador presente palpando las emociones,mis felicitaciones.

Argen dijo...

OMGGG!! Me encaantoo Pabli:)
Me encanta cuando Raph le diice a Ness: *Tu lo sabiaas??* Y ella asintioo u.u
Y tambieeen el recuerdo! Brunoo atreviido ¬¬ Todaviia ofreciendolee cigarro Jajaja xD
Y me MEGA ENCANTO cuandoo Malenne diijo mentalmente: *Edward he cuidado mucho tiempo de el como para que vengas y lo arruines todo*
Escriibes SUPER bieen Pabli:)
Esperooo ansiona el prox cap! :D

Argen de fb xD

Cibele dijo...

Muy triste esse capitulo:(

FANY dijo...

Otra vez genial..chapó..!! Cuando abri la pagina no esperaba ver nuevo capitulo y q sorpresa me llevé..Ha sido increible, pero... de veras Raph no va a volver..¿? sniff q penica..
Bueno, espero con ansias el proximo capitulo
FELICIDADES de nuevo.
Bss.

Anónimo dijo...

Diosss Este es el mejor Capituloo!
Pobre Raphael.. :(
K pasara en el proximo capitulo?
Ps sabremos la proxima semana!
Exelentee Trabajo Pabli!
Cuidateee ;)

Andreina Laress! *-*

Mαяιjσ♡♬ ♪ dijo...

¡Y ahí está! ¡Eso era lo que quería! ¡Drama, rabia, dolor, desilución, traiciones, corazones rotos, cabezas rodando...! Bien, tachen la última.
Pero, ¡Eso era loq ue esperaba! Esa emoción de curiosidad que hace querer arrancarte el cabello de la cabeza; la tristeza de Raph (no tengo nada contra él, pero, tarde o temprano se enteraría de la peor forma) que lo llevaría a querer cortarse las venas (no literalmente, claro está); las traciones; cabezas rodando... ¡Bien! Ya me obsesioné con las cabezas rodantes, pero, fue el mejor capítulo de peste libro... Por ahora.
Saludos desde Venezuela.
Att. Marijo'

Axavenus dijo...

Este capitulo es de alto impacto... pobre Raphael que triste debe estar...
tantas emociones para desentrañar una historia oculta por mas de 100 años... Malene va a quedar destrozada igual... pero a pesar de todo, no logro encontrar la conexion con el peligro que asecha a Renesme, se que es parte de la trama pero me llama la atención trato de leer entrelineas el tema pero no conecto... espero con ansias la proxima publicación...
Mucho talento que desborda...
Cariños

Jesica dijo...

EXCELENTEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!! Por dios es excelente!!!!! No me lo esperaba para nada......triste, intenso, lleno de sentimientos, emociones ..... EXCELENTE !!!!! El final....Edward diciendo " EL NO VOLVERÁ " GENIAL!!!!! me encanto!!!!!!! Te felicito!!!!!!!!!!!!

mariana dijo...

"la obra maestra de la naturaleza eres tú, no éste lugar "...simplemente uno de los mejores capítulos y de los más intensos..que pasará?, Renesmee irá tras Ralph?,se repetirá la misma historia, no lo sé, pero creo que Lo más importante del mundo no es dónde estamos sino hacia dónde nos dirigimos...tendré que esperar, gracias pabli!

paolita dijo...

Este capitulo estuvo cargado de emoción.. me gusto como se manejo todo y aunque es muy doloroso por lo que esta pasando Raphael, pienso que la verdad es la mejor medicina, no era justo que toda su existencia se la pasada apegada a una persona que había muerto y que el no lo sabia. Muy intenso, pero real... lo malo es que se le junto todo y hasta Nessi quedo en mala posición.
Saludos y hasta el próximo capitulo

dinorah dijo...

siempreee me nkantaan pobree raphael pro tarde o tempranose SE tenia q enterar no puedo esperar q q salga el nuevo capituloo SE quedo tan emocionante simplemente los amoo pabli eres el mejor t felicito y siempre lo haree:D

lisy dijo...

Edward por primera vez se encuentra en el dilema de querer ayudar a su hija y corregirla al mismo tiempo. No sabe como hacerlo! Ella nunca se habia comportado de esa forma con sus padres. Le molesto que les contestara de tan mala forma pero lo que mas le dolio fue que le gritara a su madre y el tenia que reprenderla. Nessie no era asi, ella habia cambiado desde que conocio a los hermanos, mas concretamente a Raphael.
Cuando Edward vio que Raphael iba a seguir a Nessie, lo detuvo con coraje y trato de desquitarse con el porque lo creia culpable, pero al ver la mente del muchacho se arrepintio por que vio que lo hacia por amor a Nessie. Raphael por su parte tambien lo amenazo pero en realidad no queria pelear. Despues aunque los dos sabian que ninguno queria hacerle dano al otro no querian seder terreno en la batalla ya que cada uno peleaba por el amor de Nessie. Uno como padre otro como hombre.
Malenne tratando de ayudar uso su don y termino con la pelea. Con eso se descubrio su secreto. Ella siempre protegio a su hermano pero no fue su intencion mentir, trato de que Raphael sanara y se fortaleciera primero antes de saber la verdad de sobre Julia pero no se imagino que su amor seria algo eterno y nunca se le presento la oportunidad de decirle la verdad. despues aparecio Renesmee y le conto todo posibemente para tenerla como aliada para ayudar a su hermano.
Raphael descubrio todo despues de que su hermana usara su don para detener la pelea y sufrio por el silencio de su hermana al callar la verdad y su dolor fue intensificado cuando supo que Nessie tambien habia callado. Probablemente el esperaba olvidar su primer amor con el amor que sentia por Nessie, si ella le correspondia un dia ya luego que se olvidara de Jacob.
Aunque el dolor es palpable y tantos otros diferentes sentimientos surgen en cada situacion, en todo el capitulo esta presente el amor, intenso y sutily silencioso.

Pabli, eres un amor! Felicidades por este capitulo tan Maravilloso!

Besos, abrazos y carino

LISY

Anónimo dijo...

bueno el capitulo me encanto pero si raphel no vuelve la historia perderia algo,me parece que la presencia de raphel es importante para la trama y eso de que nessie no puede tener hijos de verdad no lo entiendo pues ella es humana en ese sentido ya que su cuerpo puede cambiar tal vez seria algo interesante

NANDA dijo...

haaaaaaaaa ahora si k me hiciste llorar osea no habia otra manera mas cruel para k mi raph se entere d la verdad???????? x dios yop amo a raph y m imagino la encena y l dolor¡¡¡¡¡¡ ni kiero k sufra y x mucho menos k le pase algo malo con lo k ,o los k tienen k enfrentarse xfis k no le pase nada mientras va x ahi a procesar su dolor¡

Cristel Segovia dijo...

holaaaaaaaaaa pabli soy nueva y estube leyendo casi todo los capitulos :gracias por ser una persona tan cretiva y darnos algo de lectura maravillosa me encanta la pelicula y lo que escribis me facina... y coisido totalmente contigo en la frase LA INMORTALIDAD SOLO SE ALCANZA CUANDO AMAS PARA SIEMPRE.. es algo que jamas olvidare.... porfa segui asi que con tus escritos si me dan ganas de leer

Anónimo dijo...

woooooooooooooo
t pasast ta super weno el cap
enserio t felicito escribes muy bn =)

Sary Madera dijo...

Este capitulo esta lleno de emociones, me sorprendí con la pelea de Edward y Raphale, luego el reencuentro de Ness y Bella me aguaron los ojos, y por ultimo q Raphael se diera cuenta de la verdad no que triste... Así que felicitaciones excelente capitulo...!!!
Besitos!

Aly Lu! dijo...

Bueno para empezar mi comentario sera grande xqe t lo debo x no haber comentado en los otros capi. pero en serio vivo haciendo tareas es orrible. ):

Nooo!! OMG! Pabli como nos ases estos.. me e qedado kn la boca abierta.. todo lo qe paso en un tan solo capiitulo realmente ya extrañaba esta magia qe rodea tu historia es simplemente increible.
Buee.. el capi. muy interesante primero la reaccion de Ed. fue algo qe aunqe sabia qe en algun punto podia pasar nunca crei qe la idea se concluyera me sorprendia qe perdiera la compostura qe dejara salir a ese Edward qe SM siempre mensiona pero qe nunca se llega a ver en su completo esplendor.
Malenne me dejo impactada con su pequeño flash back el crear la imagen mental de lo qe paso cuando encontro a su hermano me iso sentir como si lo mismo me pasara a mi con mi peqeño ermano fue increible, y a la vez escalofriante poder volver a notar el don tan poderoso qe posee malenne.
Raph mi raph pobresito me iso sentir tan triste, su reaccion fue la mas logica correr huir del lugar y de las personas qe te isieron sufrir, fue muy dura la forma en la qe se entero de la verdad atando cabos sueltos, darse cuenta que su hermana la única persona en la qe confiaba ciegamente la qe le ayudo a recuperarse y unir las piesas de su corazón en un tan solo instante las volvió a qebrar y ahora realmente noc si alguien podrá volver a armar ese corazón tan destrosado
Pabli como siempre genial me encanto y espero con ansias el próximo, no te apuro pues ahora me doy cuenta lo difícil que es estar escribiendo y seguir con su vida.. te cuento mi fic esta casi listo en mi cabeza pero en mi computador apenas y escribo unas cuantas palabras al dia es tan estresante pero amo escribir y a pesar de las dificultades seguire intentando construir una buena historia.
Como siempre me encantaria saber qe esta pasando por la mente de Raph y talves sea un buen momento para saber eso qe dices??

PD: Les dejo el link de mi fan fic espero puedan pasar y dejarme su opinión siento mucho la demora pero el colegio me atraza demasiado, espero les guste http://encuentroinesperadoperoanhelado.blogspot.com/ (: un beso Liz
PD2: Aqui yo escribo poemas y talves tengan tiempo y los leen espero les gusten tanto como a mi Liz
http://desdemissueoshastamivida.blogspot.com/2010/12/bueno-estos-son-algunos-de-los-poemas.html

Ely dijo...

wow ahora si me sorprendiste hablaste de tantas cosas importantes y con tanto sentimiento q en serio me dejaste sin palabras!!!ojalá los capitulos pudieran seguir así de interesantes pero sin duda creo q llegamos a un buen climax...y ahora a esperar para ver el rumbo de tu historia!!excelente.gracias

Yadira Palafox dijo...

Wow, de verdad que wow!!!

Me encanto este capitulo conjuga muchas cosas que de verdad me parecio espectacular...


A pesar de que Raphael sufrio mucho:((

Pero no se puede alejar mucho tiempo de su hermana, un vampiro sabe perdonar ademas de que por amor se perdona y mas que quiere tanto a Renesme...

Bueno, ya espero el siguiente y me gusta como esta tomando rumbo tu historia, es cada vez mas interesante...

Yadii;

Anónimo dijo...

wow!!!
pobre raphael!!!

pabli, que capitulo!

me dejaste atonita!
jaj

me encantoo!!

bueno espero que la sigas!

besos y suerte!!

K@R€N♥♥

Anónimo dijo...

muy bueno ojala puedas subir los mas lo antes posible

Anónimo dijo...

PABLI PERDON PERO TUS CAPITULOS SON CADA VEZ PEORES NO ES POR MALA ES Q NO SEGUIS CON LA ISTORIA PRINCIPAL NUNCA RESPONDISTE A LA PREGUNTA: QIEN SIGUE A RENESMEE?? TE FUISTE X LAS RAMAS ESPERO MEJORES XQ LA VERDAD Q ME GUSTABA TU BLOG PERO YA ASE COMO SIETE CAPITULOS Q VENIS CON LO MISMO CON LO Q PASA CON RAPHAEL, MALENNE Y RENESMEE XFAVOR TODO ES MUY OBVIO!!! MEJORA XQ DENTRO D APROX UN MES VUELVO A TENER INERNET Y VERE TU BLOG.
PD: cuidate y nos vemos
PD2: paresco nose q cosa retandote jajajjaja espero q mi critica t sirva en el futuro :)

lisy dijo...

Por que no dejas tu nombre en lugas de dejar una critica como esa tras un anonimato?

priscila dijo...

hola, mira termine de leer amanecer hace un par de semanas, y ayer me encontre por casualidad con este blog, mmmmmmmm por donde empezar, me fuy al primer capitulo y encontre de inmediato un detallito,la histtoria por quien esta contada(renesmme, edward, bella) ?????? y por ultimo que pensara Stephenie Meyer de esto yo creo que ella ya trabaja en un siguiente libro y el siguiene etc para terminar me parece que ensucias una historia tan linda....

Rocío dijo...

¿Ensuciar?
Conozco fanfiction que ensucian la historia de Crepusculo, pero Ocaso Boreal no está dentro de ellas.
Al contrario, es una alivio que alguien con el talento de Pabli nos honre (a mi y a tantos otros fans) con tan fantástica continuación ya que SM no quiso hacerlo.
Y si ella se entera (si es que no lo sabe ya jeje) pues no tiene mas que sentirse orgullosa... espero que ella no sea una mujer envidiosa.
Priscila, podrías darte una vuelta por fanfiction.net quizas comprendas de lo que hablo. Ahí hay montones de continuaciones de Amancecer, que no llegan ni a los talones de Ocaso.

Rocio.

tanya dijo...

estuboo super mega interesanteee lo ameee me encanto la reaccion d edward y la d raph fue asi todo como taan en tension me fascinoo
asi q asi se descubria a :P malo x no decirmee ¬¬... t adoroo pabliii ♥

priscila dijo...

rocio : una pregunta tu viste solo las peliculas o leiste los libros!!!!!!!!

Rocío dijo...

Las peliculas no mucho, no me convencen, pero los libros sí, varias veces cada uno... ¿Por qué tu pregunta, Priscila?

Rocío.

vivi denali dijo...

ay llore pero esta super

Anónimo dijo...

que fuerte... pobre rapha de verdad me saco lagrimitas....kt

Anónimo dijo...

ESTOS ULTIMOS DIAS EH ESTADO LEYENDO CADA CAPITULO Y LO UNICO Q PUEDO DECIRTE ES Q TE FELICITO X Q ESCRIBES MUY BIEN Y HACES Q EL LECTOR NO PUEDA DEJAR DE LEER Y ESO ES LO Q ME PASA STOY IMPRESIONADA X LA HISTORIA Y COMO FLUYE ...